Archivo de la categoría: Editorial Eutelequia

Estantería libros

Lecturas y editoriales

He puesto unos enlaces a las editoriales que han publicado los libros que he leído estos últimos años. Pinchando en los enlaces se puede acceder a las reseñas de los libros publicados por las mismas. Una lista que estoy seguro no dejará de crecer.

Acantilado
Adriana Hidalgo
Alba
Alfabia
Alfaguara
Alianza
Alrevés
Anagrama
Ardicia
Ariel
Atalanta
Austral
Automática
Baile del Sol
Blackie Books
Bruguera
Caballo de Troya
Cabaret Voltaire
Candaya
Carpe Noctem
Cátedra
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Debolsillo
Demipage
Destino
Ediciones del Viento
Ediciones La Palma
Edhasa
El Desvelo
Eneida
Errata Naturae
Espuela de Plata
Eterna Cadencia
Eutelequia
Fragmenta
Fórcola
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Gallo Nero
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Hermida
Hoja de Lata
Impedimenta
Jekyll & Jill
Kalandraka
KRK
La Discreta
La uña rota
Lengua de trapo
Libros del Asteroide
Los libros del lince
Lumen
Lupercalia
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Muchnik
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Pálido fuego
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Paralelo Sur
Pasos perdidos
Penguin
Pepitas de calabaza
Periférica
Pez de Plata
Plaza Janes
Pre-Textos
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RBA
Reino de Cordelia
Sajalín
Salamandra
Seix Barral
Sexto Piso
Siruela
Sloper
Talentura
Taurus
Trama
Trifolium
Tropo
Tusquets
Turner

Cuento kilómetros

Cuento kilómetros (Mario Crespo 2011)

Mario Crespo
Editorial Eutelequia
91 páginas
2011

Leer Cuenta kilómetros de Mario Crespo supone volver la vista atrás para alumbrar aquel pasado en el que tuvimos 25/30 años.

Los personajes de la novela, que son varios, pero bien podían ser uno solo, una sola voz, viajan mucho, devoran kilómetros (o los cuentan), y sus periplos viajeros se suceden por España, Francia, Noruega, Inglaterra, Italia…

Jóvenes que dejan España para aprender otros idiomas, para estudiar con becas Erasmus, para foguearse, en definitiva, en trabajos de corta duración, no siempre bien pagados, que les suponen no obstante un aprendizaje, y sobre todo acumular anécdotas, experiencias que les vendrán muy bien cuando tengan que afrontar la vida adulta, el inevitable y necesario tránsito del estadio estético al estadio ético, donde tocará ya asumir responsabilidades y compromisos, en el ámbito familiar, laboral, social, etc, dejando atrás esa época de la ceguera como la califica Mario al final de la novela.

Novela donde brilla el humor, a veces absurdo, como ese viaje a Cardiff para conocer otro país, en la que dar cuenta de peripecias existenciales donde acabar vivo, y no muerto de sed o calcinado es solo cuestión de puro azar, donde la literatura sirve para rendir tributo a la memoria de quien decide quitarse la vida cuando todo es futuro, jóvenes que siempre llegan tarde a las estaciones de tren, que se pierden por Venecia en carnaval, que experimentan momentos catárticos en latitudes nórdicas, que las lían pardas en sus pisos de alquiler, anécdotas que resultan divertidas y a menudo familiares.

El libro funciona como libro de aventuras, como un testimonio válido de lo que fue tener una edad en la que todo estaba en el aire, todo por hacer, donde nuestro mundo cabía en una mochila y la ilusión y los amigos eran monedas que nunca nos faltaban en los bolsillos.

Teruel existe, Zamora también, creo. Un poco más gracias a Mario.