Archivo de la categoría: Nórdica libros

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Gente que conocí en los sueños (Luis Mateo Díez)

No cejo de abundar en la obra de Luis Mateo Díez (Villablino, 1942), a mi parecer, uno de los mejores prosistas españoles vivos, que aúna el perfecto control de un rico lenguaje con una inventiva que no dejará de sorprender al lector curioso y atento.

Gente que conocí en los sueños reúne cuatro relatos fantasmagóricos bellamente ilustrados por MO Gutiérrez Serna. Son relatos breves en los que parece no sobrar una palabra, que piden ser declamados para tomar mayor conciencia de esas palabras que como las ondas de la piedra al caer en el estanque fijan nuestra atención en tanto duran, antes de subsumirnos de nuevo en la quietud inerte.

Grosso modo puedo decir que por aquí (en esta particular geografía inventada de nombres extraviados: Lamberto, Sauro, Calvero, Columbaria, Malvina…) andan de rondón el diablo haciendo de las suyas, una monja inopinada homicida que busca redención, un fantasma al que todos rehúyen o un joven con querencia por esconderse al que la muerte le ofrece la desaparición máxima.

MO Gutiérrez Serna

MO Gutiérrez Serna

Esta es la primera capa, la de la descripción, luego vienen las distintas capas en las que el texto gana en matices, profundidad, creando ecos, resonancias, correspondencias, significación, franqueando entonces la fina línea hacia lo irreal y fantástico, con un lenguaje en estado de gracia.

Nórdica. 120 páginas. Ilustraciones de MO Gutiérrez Serna.

Luis Mateo Díez en Devaneos

El fulgor de la pobreza
Días del desván
Las lecciones de las cosas

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Memoria de la nieve (Julio Llamazares)

Publicado por vez primera en 1982, Nórdica libros recupera Memoria de la nieve, libro de poemas de Julio Llamazares (que junto a La lentitud de los bueyes fue publicado por la editorial Hiperión bajo el nombre Versos y ortigas), bellamente ilustrado por Adolfo Serra.

Son treinta breves y salmódicos (se recurre a la repitición, que opera como un eco) poemas en los que el poeta leonés fija la memoria, tan frágil como la nieve. Poemas que Llamazares escribió al marchar a Madrid, y que como la lumbre que calienta las manos y el espíritu, aquí la nieve, traerá de vuelta el fuego de la memoria, y he ahí las plantas, las aves, las abejas, las armas, los dioses, las lluvias negras o amarillas, los arrieros, proscritos, bardos, guerreros, las palabras y costumbres ya enterradas o apartadas; todos estos recuerdos que ceden la palabra a la evocación, a la sugerencia, para acariciar nuestros sentidos, excitar nuestra sensibilidad adormecida hasta ese punto álgido en el que la emoción funde el blanco roto casi gris del ayer con el rojo del lubricán que los vencejos quizás osen caligrafiar de porvenir.

Nórdica libros. 2019. 85 páginas. Ilustraciones de Adolfo Serra.

Julio Llamazares en Devaneos

El cielo de Madrid
La lluvia amarilla
Atlas de la España imaginaria
Luna de lobos

Estantería libros

Lecturas y editoriales

He puesto los enlaces a las editoriales que han publicado los libros que he leído estos últimos años. Una lista que estoy seguro de que no dejará de crecer y que ya supera la centena.

Acantilado
Adriana Hidalgo
Alba
Alfabia
Alfaguara
Alianza
Alrevés
Anagrama
Ápeiron
Ardicia
Árdora
Ariel
Atalanta
Austral
Automática
Baile del Sol
Balduque
Blackie Books
Boria
Bruguera
Caballo de Troya
Cabaret Voltaire
Candaya
Carpe Noctem
Cátedra
Círculo de lectores
Comba
Cuatro Ediciones
Debolsillo
Demipage
De Conatus
Ediciones Casiopea
Destino
Ediciones del Viento
Ediciones La Palma
Ediciones La piedra lunar
Edhasa
El Desvelo
Eneida
Errata Naturae
Espuela de Plata
Eterna Cadencia
Eutelequia
Fragmenta Sigue leyendo

Lecturas 2018

Esta es la relación de los libros que he leído y reseñado en 2018. Una acertada selección de las lecturas me ha permitido sustraerme -y a su vez desafiar los preceptos délficos: ya saben, aquello de “Nada en exceso“- a uno de los grandes riesgos que corremos los lectores compulsivos: el empachamiento.

Feliz año y felices lecturas.

Ecce homo (Friedrich Nietzsche)
Un verano con Montaigne (Antoine Compagnon)
Algo va mal (Tony Judt)
Nuevas lecturas compulsivas (Félix de Azúa)
El silencio de los libros (George Steiner)
De una palabra a otra: Los pasos contados (Octavio Paz)
Fragmentos (George Steiner)
Nostalgia del absoluto (George Steiner)
Autobiografía sin vida (Félix de Azúa)
Hyperion (Friederich Hölderlin)
Parad la guerra o me pego un tiro (Jacques Vaché)
Los Muchos (Tomás Arranz)
Breve historia del circo (Pablo Cerezal) Sigue leyendo

Maquetación 1

Vi (Nikolái Gógol)

En Vi, bellamente editado por Nórdica, con ilustraciones de Luis Scafati y traducción de Víctor Gallego, Nikolái Gógol, fallecido a los 42 años (1809-1852) recupera un cuento surgido del imaginario popular ucraniano sobre la figura de un tal Vi, jefe de los gnomos, cuyos párpados llegan hasta el suelo y del que Tolstói dijo que era un cuento de vampiros, uno de los más terroríficos especímenes de su clase jamás escrito.

Según esto, parece que al leerlo vayamos a acabar con un tembleque en las pestañas, el corazón en modo centrifugando y agotando a su vez las reservas de valeriana caseras. No es el caso, aunque sí me parece un relato que se lee con agrado, que en estos asuntos tan terroríficos es un desagrado desasosegante, donde tres jóvenes, un gramático, un filósofo y un teólogo van de peregrinaje yendo a caer en manos de una anciana, a la sazón bruja, ocupando el cuerpo de una beldad, la cual antes de morir le pide a su padre que uno de los jóvenes, Jomá Brut -el que la golpeó bajo su aspecto de bruja hasta casi matarla- rece por ellas tres días. Dicho y hecho, para allá irá Jomá, requerido por el padre de la chica, sin tener ni idea de quién es la moribunda, hasta que la tenga de cuerpo presente y esas tres noches que debe rezar hasta que el gallo cante, anunciando la muerte de la noche, son terroríficas, dado que la bruja quiere volver a la vida con toda clase de exorcismos (que nos llevará sin remisión a muchas de esas películas donde hemos visto a mujeres dando brincos sobre una cama, con las cabezas girando como peonzas…), para zozobra de Jomá, que como no podía ser de otra manera acabará espichándola, sin poder trasegar ni sustraerse a tantos sobresaltos, ojos fulgurantes, objetos inanimados que cobran vida y entes demoniacos como pueblan la estancia. Antes de morir, Jomá tendrá ocasión de compartir buchitos de vodka con los cosacos locales, quienes le referirán toda clase de aventuras sobre la joven moribunda, a la que ponen de vuelta y media y al que todos tildaban de bruja.

Nikolái Gógol en Devaneos | El Capote