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Partirse en dos (Eduardo Halfon & Juan Pablo Villalobos)

Esta tarde en la Biblioteca Rafael Azcona de 19 a 20,30h hemos tenido la gran fortuna de disfrutar de la charla, moderada por Cristina Hermoso de Mendoza, entre Eduardo Halfon (que jugaba como “local” habida cuenta de que su mujer es riojana y vivió dos años en Matute) y Juan Pablo Villalobos (como “visitante“), a cuenta del desarraigo, dentro del festival de narrativas Cuéntalo en Logroño. Desarraigo que en el caso de estos escritores no les resulta algo traumático en sus existencias errabundas, en sus horizontes trashumados, que los llevan de Guatemala a Estados Unidos, España o ahora a París en el caso de Halfon o en el caso de Villalobos de México a Brasil y de Brasil a España, a Barcelona en concreto.
Eduardo Halfon, Juan Pablo Villalobos y Cristina Hermoso de Mendoza
Halfon recitó partirse en dos, cuyo vídeo añado, la salida de Guatemala supuso su primera mudanza, a las bravas; ambos escritores nos hablaron de sus biografías pródigas en viajes y localizaciones, la manera en la que el cambio de países ha ido modificando, como apuntó Villalobos, su forma de escribir, su sintaxis, haciendo suyo el país de destino en este caso España en las últimas novelas de Juan Pablo quién mentó a Roberto Bolaño, otro escritor desubicado; cuando Bolaño quería escribir en chileno ya no le salía, dice Juan Pablo, cuando quería escribir en mexicano ya no le salía, cuando Bolaño quería escribir en español castellano ya no le salía, al final Bolaño acabaría fundando su propio lenguaje y su escritura abrió la puerta y caminos para los escritores que vinieron detrás, como Juan Pablo o Halfon; el papel determinante que la autoficción (término que Halfon dice no gustarle y añade además que todo relato autobiográfico tiene algo de ficción) juega en la escritura de ambos y refirió Eduardo una divertida anécdota: cuando escribió su libro Saturno la primera reseña que se publicó se titulaba Hay que salvar a Halfon, puesto que se daba por hecho que éste se encontraba al borde del suicidio. Villalobos contó también alguna anécdota divertida respecto a su madre, protagonista de una de sus novelas, o la manera en la que él emplea su nombre, exponiéndose en sus novelas, para hacer ficción, lo contrario del que, a la inversa, usa un pseudónimo para expresar su verdad sin mostrar su identidad. En cuanto al tema de la identidad, sentirse en casa, ser mejicano, Villalobos dijo que él se sentía mejicano a través de la cocina y de la lectura de autores mejicanos. En el caso de Halfon este dijo que el sentimiento de patria en Guatemala no es tan fuerte como en Méjico y que además siendo él judío, se sentirá antes judío que guatemalteco y habló de la capacidad que los judíos mostraban, en base a su experiencia, para adaptarse al medio, al menos aparentemente y como el hecho de ser judío cuando vivió en Guatemala fue causa de exclusión porque todos sus amigos eran católicos y Halfon quedaba al margen de las comuniones, los regalos navideños, la semana santa, etc. “Yo nunca me he sentido de un lugar, creo que tiene que ver con haber nacido en una familia judía en un país donde no había judíos”.

Juan Pablo afirmó que toda escritura es política y habló de la manera en la que tuvo que enfrentarse a la difusión de un libro en el que recogía, bajo el formato de cuentos, testimonios de niños suramericanos abandonados en la frontera con los Estados Unidos y lo distinto que es cuando se escribe ficción y la impunidad que esta le ofrece al escritor, pues ahí no debe rendir cuentas, ni recibir los abucheos o los insultos que acarrean las crónicas, la filosa realidad. Para Villalobos lo que importa es el ahora, el presente y su escritura aborda la realidad, no los grandes acontecimientos, sino algo más prosaico, cotidiano, citando el espíritu de Perec. Añadió que la extrema derecha siempre apela a la nostalgia, al pasado, a algo que nunca fue tan hermoso en realidad y que cuando se habla de lo bueno que antes era todo y lo mal que están ahora las cosas, a qué se refieren exactamente, qué es lo que les sobra, lo que ahora hay y antes no, los inmigrantes se pregunta. Halfon que residió en Nebraska comentó que cuando ganó Trump la gente perdió el miedo a hablar y puedo decir lo que tenía en mente porque Trump con su discurso les abrió la puerta. Un discurso que todos vamos viendo se basa en el odio, el racismo, la exclusión, los prejuicios…

Se habló también del acto de leer, Halfon dijo que ha sido tres lectores. Aquel que leía vorazmente cuando era ingeniero con veintimuchos años, otro lector que leía como escritor, analizando cómo escribían los otros para poder aprovecharlo en su escritura, y finalmente el último lector, el lector intermitente, con un hijo pequeño en casa. Juan Pablo contaba que ahora leía más poesía y ensayo. Halfon apuntaba más las relecturas que a las lecturas así como su tendencia a abandonar aquellas que no les gustaban.

Eduardo Halfon, Cristina Hermoso de Mendoza y Juan Pablo Villanueva

Eduardo Halfon, Cristina Hermoso de Mendoza y Juan Pablo Villalobos


Al final Halfon a instancia de Cristina habló de El boxeador polaco, del modo en el que ese relato se ha convertido en la madre de otros relatos que han formado parte de otros libros (Signor Hoffman, Monasterio…) y como en otros países ese Boxeador polaco se vende agrupando todos esos textos que penden de El boxeador polaco sumando 500 páginas, lo cual es inaudito en un Halfon que enarbola la bandera de la economía narrativa en cada libro que escribe.

Fue una hora y media muy fruitiva y un placer llevarme a mi casa Monasterio firmado por Halfon y conocer al editor de Magistral.

www.devaneos.com

Europa Automatiek (Cristian Crusat)

Ayer comenzaba en Logroño, Cuéntalo, festival de narrativas que tenía como objeto del mismo el desarraigo. Desarraigar: Separar a alguien del lugar o medio donde se
ha criado, o cortar los vínculos afectivos que tiene con ellos.
Se habla, piensa y reflexiona hoy mucho en la literatura acerca de ese “estar en el mundo“, a menudo lejos de casa, de los nuestros, de nuestros afectos, desarraigados pues, cuestión abordada en muchas novelas, ya desde su título como en los relatos de Esquivias, Andarás perdido por el mundo, jóvenes impartiendo clases de castellano en países asiáticos, en Trenes hacia Tokio de Olmos, otros currando en Dublín como el protagonista de Acantilados de Howth de David Pérez Vega o los de Luna cornata de Elvira Valgañón; novelas de españoles por el mundo hay a paladas.

El desarraigo va en la novela de Crusat (1983), Europa Automatiek, recorrida por la linfa del extrañamiento, que puede inducirlos a la reclusión, al repliegue, a esconderse en una o como sucedía en La escala de los mapas de Belén Gopegui. O como en la novela de Perec, El hombre que duerme, un habitar en el mundo que resulta estar concentrado en su propio ser. ¿Dónde acaba la comunidad y empieza el individuo?.

Crusat sitúa a su joven protagonista almeriense en Amsterdam, en el 2011, año que devino punto de inflexión si queremos entender -la confusión siempre por delante- el mundo que hoy conocemos. Haciendo también hincapié en la guerra en los Balcanes a mediados de los 90. Sombra amenazante de lo que puede volver a ocurrir(nos).

En Amsterdam trabaja, traduce, recibe una beca exigua con la que puede pagarse el alquiler y poco más, lo justo para ir tirando, el trashumado protagonista de la novela. Sus vivencias se irán alternando en capítulos con citas de otros escritores y filósofos que tratan de esclarecer el concepto de “habitar” de “construir” que parecen ser aquellos dos vectores que muestran la gráfica de la existencia humana.

El habitar (la novela aborda la mentalidad holandesa respecto al tema de la construcción -la casa como refugio- de cómo afrontan estos su intimidad, despojándola de sí misma, ofreciéndola a la vista de sus vecinos…) guarda relación con el sentirse parte de algo, con la manera de enraizar en el territorio y con las demás personas. El narrador lo hace con la episódica Ewa, luego con Tajana, no se engolosina con ella, su relación es muy particular, para ellos un te quiero implica un “acepto tu existencia” handkeano, roza el absurdo, pone en entredicho la verosimilitud, y ahí está la gracia y toda la potencia y efectividad narrativa de esta bella y singular novela de Crusat, bella porque desde el silencio, los ángulos muertos, los puntos ciegos, la zozobra de un mundo que llega asordinado, plasmado en una tele, el estar en el mundo de esta particular pareja de tórtolos es la de dos aves de paso más que harán su nido en Amsterdam. Mi casa está donde estás tú le diría él y ella entonces le miraría, sus pupilas dos tejados a dos aguas, y quizás asintiera, o cogiera su mano, o cambiara de canal y le extrañaría a ella y a él formar parte de algo, tan incómodos como agradablemente sorprendidos por esas raicillas que sienten ya en las plantas de los pies, espectadores de la manera en la que ambos, concurriendo o en paralelo, irán construyendo su identidad, su personalidad, su biografía, su habitar(se) mutuo, en la proximidad de sus cuerpos y osamentas.

Sigilo editorial. 2019. 222 paginas

Antología poética de la especie humana

Antología poética de la especie humana (Juan Ángel Asensio)

No es extraño recurrir a la fórmula del manuscrito encontrado. Menos habitual es que este manuscrito sea nada menos que una Antología poética de la especie humana, ya extinguida. Antología a cuya exégesis procede un tal Ashkät Sheeram, responsable a su vez de la heroica traducción y de las jugosas notas que establecen un diálogo con los poemas, primando unos en detrimento de otros, que no deja de ser un juego, un anzuelo más para el lector dispuesto. Texto antológico denominado Aaphul Pov, encontrado por un explorador cuántico, Plolinio Plop. El autor de los textos, un terrícola llamado W.W. o no, porque los textos dicen ser anónimos. ¿Es entonces W.W. un aedo a lo Homero? ¿muchas voces en una sola? ¿Un Pessoa galáctico capaz él solo de alimentar una red social como twitter disociado en mil pessoas?. Al final de todo este juego de máscaras (¿qué me dicen de la sugerente y enigmática portada?), en la última página de esta antología creo encontrar al responsable de este insondable artefacto poético-narrativo trashumante: Juan Ángel Asensio.

Aaphul ofrece una cronología con la certeza de que todos los poemas parecen la reescritura de un único texto llevado a cabo por diferentes autores en diferentes espacios temporales.

Los poemas (sin título) nos permiten echar un vistazo a las ruinas de la humanidad y la sensación de ingravidez y placidez que la lectura de los mismos deparan es pareja (con varios ectones de por medio) a la de echar un polvo, aquí de estrellas. En los poemas cristalizan todos aquellos temas que nos ocupaban y preocupaban, a saber: la muerte, el misterio, el amor, el ego, el cuerpo, la tierra, el lenguaje, Dios (Padre nuestro (que estás en los cienos: apostilla del reseñador) perdona tus pecados/ si me hiciste así qué culpa guardo yo de abrir la flor deliciosa del asfódeloDios quedó atrapado en la infancia del lenguaje)

La poesía busca siempre ser descifrada, apurada y seguirán estos poemas un tiempo orbitando por la mente del lector, alunizando a plomo con todo su sentido (pero/ nacerán hombres nuevos/ mujeres nuevas/ su deber será con la tierra/ su deber será/ dar altura a esta obra incansable/ el motor de nuestra causa es la dignidad:/ ante la ira, el mito/ nuestros muertos no sienten vergüenza. O Haikus como este: techo digital/ medusa ilimitada/ilumíname), o bien convertidos en basura espacial, deambulando por otras galaxias ajenas.

Quedo muy gratamente sorprendido por la estupenda edición a cargo de Ediciones Franz.

Franz Ediciones. 2019. 168 páginas

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Singladuras (Carlos Rafael Ruta)

Singladuras del poeta Carlos Rafael Ruta (La Plata, 1956) publicado en Abada editores supone un trepidante viaje empleando el mar interior como escenario. En la pugna entre la vida y la muerte, la vida como viaje, singladura, rumbo, horizonte, porvenir; la muerte es el destino, el retorno. La lengua, la escritura, el trirreme que emplea el poeta para alejarse de la orilla del ser, a mar abierto, un coger distancia en horas de vigilia y soledad, adensando el vacío con grafías, levantando acta de la batalla perdida de la existencia contra el paso del tiempo y sus escombros. Existencia primero astillada, tajada luego a hachazos. Cunde el desarraigo, la raíz extirpada, los hilos cercenados, el estambre de la vida agostándose entre cacareos de Parcas. Qué oponer a las ausencias, al olvido, a la memoria del futuro, qué hacer con los despojos, cómo cifrar el destino en la rosa de los vientos. En la urdimbre del lenguaje robusto, hondo, nutricio, la poesía de Carlos afluye haciendo de su derrota nuestro camino procesional.

Cuéntalo - Logroño

Logroño, la ciudad tomada por la literatura: !Cuéntalo!

La impericia de nacer
obstinaba el desarraigo.
Extraña memoria del futuro,
escribe en el burladero de los sueños
esa crujía de enigmas que nos es
.

Carlos Rafael Ruta ~ Singladuras

En Logroño somos afortunados. La semana del 16 al 23 de noviembre podremos disfrutar del Festival de Narrativas Cuéntalo. Este año, en su tercera edición, se vertebra sobre el desarraigo. CUÉNTALO es un programa de actividades culturales dirigido a todos los públicos que se desarrolla en diferentes escenarios de Logroño a través de conversaciones, talleres, presentaciones de libros, conciertos, teatro, cine y otras actividades.

En Logroño, gracias a este Festival, se darán cita varios premios nacionales, como son los ilustradores Isidro Ferrer (impartirá un taller de ilustración) y Javier Sáez Castán; y la fotógrafa Cristina de Middel. También el escritor Eduardo Halfon, Premio Nacional de Literatura de Guatemala y el periodista Carlos Martínez, Premio Ortega y Gasset de Periodismo.

El Festival comenzará en la Sala Amós Salvador el sábado, 16 de noviembre, con la inauguración de la exposición “Fronteras: Santiago Sierra y Cristina de Middel”; en ese acto Julio Hontana entrevistará a Sierra. Ese mismo día también tendrá lugar la entrega del Premio Logroño de Narrativa y el Premio Logroño de Narrativa para Jóvenes Escritores.

Enrique Alda impartirá un taller de traducción. El periodista Jesús Ruiz Mantilla (EL PAIS) un taller de escritura.

Entre todo estas actividades algunas me llaman más la atención que otras. En concreto las conversaciones que tendrán lugar en la Librería Cerezo, Santos Ochoa de Calvo Sotelo o la biblioteca Rafael Azcona.

Steve Pyke y Timothy O’Grady
Miércoles 20 de noviembre 19.00 h | Librería Cerezo. Textos desarraigados, imágenes despojadas Modera: Enrique Alda

Manuel Jabois, Nell Leyshon y Sabina Urraca
Jueves 21 de noviembre 19.00 h | Biblioteca Rafael Azcona Irse a Madrid Modera: Raquel Vicedo

Susana Hornos, Eneko Ezquerro y Raquel Marín
Viernes 22 de noviembre 19.00 h | Librería Santos Ochoa Calvo Sotelo Volver a Logroño Modera: Antonio Martín

Carlos Martínez y Cristina de Middel
Sábado 23 de noviembre 19.00 h | Biblioteca Rafael Azcona Trabajando en las fronteras Modera: Pío García

Care Santos y José Ángel Mañas
Domingo 17 de noviembre 12.00 h | Biblioteca de La Rioja Las raíces en el asfalto Modera: Jonás Sáinz


Juan Pablo Villalobos
y Eduardo Halfon
Lunes 18 de noviembre, 19.00 h | Biblioteca Rafael Azcona. Partirse en dos. Modera: Cristina Hermoso de Mendoza

Visto todo esto no será nada difícil encontrar alguna actividad que nos resulte atractiva. Así que Ve y cuéntalo.

Página web del Festival Cuéntalo