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Resumen de lecturas 2014: Olimpo literario

De esta, no me LIBRO

De esta, no me LIBRO

Ha sido este año que se acaba otro año más fértil en lecturas (89), unas lecturas más vibrantes y provechosas que otras. La mayoría de los libros que he leído se han publicado este año, pero también he leído libros que anhelaba leer hacía ya un tiempo como El desierto de los tártaros, Romanticismo, Incendios, Pequeño Teatro, Stoner, El ruletista, etcétera.

Miles de libros se publican cada año y entre ese maremágnum de títulos publicados y publicitados a bombo y platillo por las grandes editoriales como Random House o Planeta, existen otras editoriales pequeñas que hacen cosas estupendas como Ardicia, Carpe Noctem, Impedimenta, Periférica, KRK ediciones, Minúscula, Errata Naturae, Páginas de Espuma, La Uña Rota, Candaya, Sexto Piso, Los libros del Lince, Cabaret Voltaire, Acantilado, Caballo de Troya, Lengua de Trapo, Trifolium, entre otras muchas.

He intentado leer libros de todas las editoriales que he podido, y el año venidero tengo la misma intención: ir a la búsqueda de títulos interesantes de estas editoriales no tan populares y hablar(os) de los mismos en este rincón virtual.

La relación de lecturas del 2014 clasificadas por el nombre y apellidos del/la autor/a es la siguiente:

1-Abelardo Castillo, El que tiene sed, Carpe noctem (2013)
2-Alberto Olmos, Alabanza, Mondadori (2014)
3- Alberto Olmos, Pose, La uÑa RoTa (2012)
4-Alexandr Herzen, Doctor Krupov, Ardicia (2014)
5-Alfonso Mateo Sagasta, El reino de los hombres sin amor, Grijalbo (2014)
6-Alvaro do Carvalhal, Los caníbales, Ardicia (2014)
7-Alvaro Enrigue, La muerte de un instalador, Mondadori (2008)
8-Ana María Matute, Pequeño teatro, El Mundo (1954)
9-Anatole Broyard, Ebrio de enfermedad, La uÑa RoTa (2013)
10-Ann Cameron, El lugar más bonito del mundo, Alfaguara (2002)
11-Anne Serre, Ponte mesita, Anagrama (2014)
12-Antonio López Vega, 1914: el año que cambió la historia, Taurus (2014)
13-Antonio Muñoz Molina, Todo lo que era solido, Seix Barral (2013)
14-Antonio Orejudo, Fabulosas narraciones por historias, Círculo de lectores (1996)
15-Antonio Patricio, Vigilia inquieta, Ardicia (2014)
16-Béla Hamvas, La filosofía del vino, Acantilado (2014)
17-Dacia Maraini, Bagheria, Minúscula (2013)
18-Dino Buzzati, El desierto de los tártaros, Gadir (2005)
19-Edward Bulwyer-Lytton, La casa y el cerebro, Impedimenta (2013)
20-Eloy Tizón, Velocidad de los jardines, Anagrama (1992)
21-Elvira Mancuso, La maestra Annuzza, Periférica (2014)
22-Emmanuel Carrere, Limonov, Anagrama (2013)
23-Enrique Gallud Jardiel, Historia estúpida de la literatura, Espuela de Plata (2014)
24-Enrique Gallud Jardiel, Jardiel -La Risa inteligente, Doce Robles (2014)
25-Enrique Serna, La ternura caníbal, Páginas de Espuma (2013)
26-Enrique Vila matas, Perder teorías, Seix Barral (2010)
27-Esther García Llovet, Mamut, Malpaso (2014)
28-Fernando Clemot, Estancos del Chiado, Paralelo sur (2008)
29-Franz Kain, El camino al largo desierto, Periférica (2013)
30-Gonzalo hidalgo bayal, Conversación, Tusquets (2011)
31-Guadalupe Nettel, El huésped, Anagrama (2006)
32-Guadalupe Nettel, El matrimonio de los peces rojos, Páginas de espuma (2013)
33-Guy de Maupassant, Los domingos de un burgués en París, Periférica (2014)
34-Isaac rosa, La habitación oscura, Seix Barral (2013)
35-J.S. De montfort, Fin de fiestas, Suburbano (2014)
36-Jacques Chauvire, Elisa, Errata Naturae (2014)
37-Javier Cercas El impostor Mondadori (2014)
38-Javier Gomá Lanzón, Aquiles en el gineceo, Taurus (2014)
39-Javier Gomá Lanzón, Ejemplaridad publica, Taurus (2014)
40-Javier Gomá Lanzón, Ingenuidad aprendida, Galaxia Gutenberg (2011)
41-Javier Gomá Lanzón, Razón: portería, Galaxia Gutenberg (2014)
42-Jean Echenoz, 14, Anagrama (2013)
43-Jean Echenoz, Ravel, Anagrama (2010)
44-Jenn Díaz , Es un decir, Lumen (2014)
45-Jerome Ferrari, El sermón sobre la caída de roma, Mondadori (2013)
46-Joaquín Berges, La línea invisible del horizonte, Tusquets (2014)
47-John Williams, Butcher Crossing, Lumen (2013)
48-John Williams, Stoner, Baile del Sol (2010)
49-José Antonio Garriga vela, El cuarto de las estrellas, Siruela (2014)
50-José González, La visita, Caballo de Troya (2013)
51-José María Pérez Álvarez Examen final Editorial Trifolium (2014)
52-Juan Aparicio Belmonte, Un amigo en la ciudad, Siruela (2013)
53-Juan Eduardo Zuñiga, Brillan monedas oxidadas, Galaxia Gutenberg (2010)
54-Julio Llamazares, El cielo de Madrid, Alfaguara (2005)
55-Leonardo Padura, Pasado perfecto, Tusquets (2010)
56-Lorenzo silva, La sustancia interior, Destino (1996)
57-Lucía Puenzo, Wakolda, Duomo (2013)
58-Luis García Jambrina, En tierra de lobos, Ediciones B (2013)
59-Luis Landero, El balcón de la memoria, Tusquets (2014)
60-Manuel Longares, Romanticismo, Cátedra (2001)
61-Margaret Mazzantini, Mar de mañana, Alfaguara (2013)
62-Mark Adams, Dirección Machu Pichu, Xplora (2013)
63-Miguel Alcázar, Bulevar 20, Varasek (2014)
64-Miguel Serrano Larranz, Autopsia, Candaya (2013)
65-Mircea Cartarescu, El ruletista, Impedimenta (2010)
66-Nigel Warburton, Una pequeña historia de la filosofía, Galaxia Gutenberg (2013)
67-Nuccio Ordine, La utilidad de lo inútil, Acantilado (2013)
68-Pablo D´ors, Andanzas del impresor Zollinger, Anagrama (2003)
69-Pablo D´ors, El amigo del desierto, Anagrama (2010)
70-Patrick Modiano, Un circo pasa, Cabaret Voltaire (2013)
71-Piedad Bonnet, Lo que no tiene nombre, Alfaguara (2013)
72-Raúl Guerra Garrido, Dulce objeto de amor, Reino de Cordelia (2014)
73-Ricardo Menéndez Salmón, Niños en el tiempo, Seix Barral (2014)
74-Robert Walser, Jakob von Gunten, De bolsillo (2014)
75-Roberto Arlt, La pista de los dientes de oro, Carpe noctem (2014)
76-Rodrigo Lacerda, Otra vida, Libros de pizarra (2014)
77-Scipio Slataper, Mi Carso, Ardicia (2013)
78-Sergio del molino, La hora violeta, Mondadori (2013)
79-Teju Cole, Ciudad abierta, Acantilado (2012)
80-Thomas Wolfe, Especulación, Periférica (2013)
81-Valeria Luiselli, Papeles falsos, Sexto Piso (2010)
82-Wajdi Mouawad, Ánima, Destino (2014)
83-Wajdi Mouawad, Incendios, KrK ediciones (2011)
84-William Gaddis, Gótico carpintero, Sexto Piso (2012)
85-Willy Uribe, El último viaje del Omphalos, Los libros del lince (2013)
86- J.A. González Sainz El viento en las hojas Anagrama (2014)
87- Menchu Gutiérrez, La niebla, tres veces, Siruela (2011)
88- Agustín Fernández Mallo, Limbo, Alfaguara (2014)
89- Valeria Luiselli, La historia de mis dientes, Sexto Piso (2014)

Los libros que más he disfrutado leyendo durante el 2014 y que pasan a ocupar mi particular Olimpo literario son estos:

-Aquiles en el Gineceo (Javier Gomá Lanzón)
-Conversación (Gonzalo Hidalgo Bayal)
-Ejemplaridad Pública (Javier Gomá Lanzón)
Examen final (José María Pérez Álvarez)
-Fabulosas narraciones por historias (Antonio Orejudo)
-Gótico carpintero (William Gaddis)
-Historia estúpida de la literatura (Enrique Gallud Jardiel)
-Jardiel, la risa inteligente (Enrique Gallud Jardiel)
-Incendios (Wajdi Mouawad)
-La ternura caníbal (Enrique Serna)
-Los domingos de un burgués en París (Guy de Maupassant)
-Limonov (Emanuele Carrere)
-Mi carso (Scipio Slataper)
-Niños en el tiempo (Ricardo Menéndez Salmón)
-Pasado perfecto (Leonardo Padura)
-Pequeño Teatro (Ana María Matute)
-Razón: portería (Javier Gomá Lanzón)
-Romanticismo (Manuel Longares)
-Stoner (John Williams)

Decir también que si me estuvieran apuntando con un Kinder Bueno a la cabeza y tuviera que decidirme por tres libros, serían Las fabulosas narraciones por historias, Stoner y Romanticismo. Y si sólo fuera uno, me llevaría el libro de Orejudo.

Es curioso que ninguno de esos tres libros que comento se haya publicado el presente año, así quien esté ávido de novedades o libros presentistas aquí no encontrará gran cosa, salvo los libros de Gallud Jardiel y Ricardo Menéndez Salmón que sí se han publicado en 2014.

Me resulta curioso también que mis tres mejores libros me los compré hacía ya un tiempo. El de Orejudo en una feria del libro en Logroño hace más de tres años, el de Stoner en la Central en Madrid en diciembre del año pasado y el de Longares lo compré hace cosa de dos años. Los tres libros estaban ahí expectantes esperando su momento de gloria y lo mejor de todo es que tuvo que ser a través de una recomendación que me hizo otra amiga lectora, quien tras leerse Las Fabulosas narraciones por historias y Stoner, me ánimo a leer ambos dos. Y acertó de pleno. De no haberla hecho caso ahoría estaría hablando de Examen Final, Incendios, Conversación o Aquiles en el Gineceo, que van detrás en la lista.

A los amantes de las intrigas y las conspiraciones decirles que El pequeño Nicolás me ha informado (de espaldas al CNI, of course) de que Los Reyes Magos me van a traer de Oriente Las Mil y una Noches y El estuche con la Historia de mi vida I y II y Los últimos años de Casanova, ambos libros de Atalanta. Un montante de más de 7.000 páginas por delante. Un mundo por descubrir. Tanto placer quizás me mate.

Como Gabo, espero vivir para contarlo, para seguir leyendo. El año próximo nos dedicaremos a conocer la obra de Pablo Andrés Escapa, Danilo Kis, Casanova, Rafael Argullol, Balzac, Stendhal, Jordi Steva, Bruce Chatwin, entre otros.

Abandono sólo uno. La parte inventada de Rodrigo Fresán.

Feliz navidad y prósperas lecturas.
Nos vemos en las librerías.

Aquiles en el gineceo (Javier Gomá Lanzón 2007)

Aquiles en el Gineceo Javier Gomá Lanzón

Javier Gomá Lanzón
Taurus
2014
235 páginas
Aquiles en el Gineceo
Vol 2. Tetralogía de la ejemplaridad

No doy crédito a lo que me está sucediendo últimamente pues desde que tengo la Tetralogía de la ejemplaridad de Javier Gomá en mi mesilla de noche he pasado de leer novelas a leer ensayos filosóficos con una facilidad pasmosa. Mucho tiene que ver en todo esto que los textos de Javier Gomá son asequibles para los no expertos en filosofía como yo, entretenidos, amenos, jugosos y que su mensaje llega tras un pequeño esfuerzo, y que además en sus textos siempre aparecen escritores, en esta ocasión, con especial primacía Goethe y Rousseau, los dos grandes educadores europeos en los orígenes de la Modernidad, a mediados del Siglo XVIII, con dos obras capitales: Emilio y Wilhelm Meister.

A tal llega mi fervor hacia estas lecturas filosóficas de Javier que estoy todo el día embebido en ellas, habiendo pasado ya del estadio estético al estadio etílico sin pasar por el ético. Bromas a parte este ensayo, mejor, esta tetralogía resulta ejemplar.

¿De qué va este ensayo?. A grosso modo va de esto: Aquiles era hijo de una Diosa, medio inmortal, salvo por sus talones y su madre como temía por su vida después de lo que le había dicho un oráculo decide esconderlo en un gineceo. Allí pasa Aquiles su adolescencia travestido sin pegar un palo al agua, disfrutando de su inmortalidad, enamorándose de una joven con la que tendrá un retoño, hasta que un día aparece por allá Ulises, que va tras su pista, haciéndose pasar por mercader, dueño de joyas, alhajas y demás baratijas de relumbrón. Entonces hace sonar una trompeta que llama a filas a los Griegos para ir a la guera de Troya y rescatar a Helena. Y Aquiles se desprende entonces de sus ropas, desata su ardor bélico y decide ir a Troya a luchar, a sabiendas, pues se lo ha dicho un oráculo, de que si va los griegos ganarán la guerra, pero él, Aquiles morirá, como un héroe.

¿Por qué Aquiles decide dejar de ser inmortal y convertirse un mortal laureado?. A eso se dedica Gomá durante 235 páginas rizomáticas.

Si la lectura de un libro se asemeja las más de las veces a un plano secuencia o a una sucesión de flash-backs y flash-forwards, este ensayo es más algo parecido a pintar un cuadro. Gomá hace el esbozo, plantea la pregunta que he citado más arriba, y a partir de ahí, va dando capas de significación, acercándose una y otra vez a la cuestión, a la almendra filosófica: ¿por qué querría un ser inmortal ser mortal?. Aquiles elige ser mortal porque la mortalidad es el precio que debía pagar para llegar a ser verdaderamente individual y merecer el título del mejor de los hombres.

Para ello Gomá emplea la Teoría de los estadios que todo ser humano debe experimentar de forma secuencial. Un estadio estético-subjetivo, donde nos creemos divinidades, únicos, irrepetibles, donde prima la subjetividad y donde en definitiva sólo miramos por nosotros mismos sin ir más allá de nuestro ombligo y luego el estadio ético-objetivo, donde levantamos la vista y nos enamoramos, nos comprometemos, nos especializamos en el amor, fundando un hogar y en el trabajo, mediante la especialización laboral, con la división del trabajo. Ese paso, ese fundirnos en la masa, nos individualiza, y nos aliena, nos obliga a desprendernos de nuestro yo en pos de un colectivismo social, donde pasamos de ser universos individuales, a partes insignificantes de un todo. Este cambio de estadio nos pone de cara frente a nuestra finitud, frente a la muerte que nos igualará a todos, una muerte (nuestro único destino individual) que debe alentar en nosotros la emoción de ser mortales, de vivir cada cual su experiencia de la vida, para lo cual es preciso dar el salto, cambiar de lo estético a lo ético, asumiendo el sacrificio de llevar una vida normal, formando parte de la polis, pero no asentados en un nihilismo lúdico y deportivo, donde el gineceo sea reemplazado por el gimnasio, sino a través de la virtud y de su ejercicio a través de la ejemplaridad.

Resulta paradójico que esos dos padres de la educación, Goethe y Rousseau, siendo ambos geniales escritores y habiendo elaborado fabulosos tratados morales, luego en sus vidas personales, en el ejercicio práctico, en su dominios éticos fueron dos fracasados, para quienes su potente subjetividad nunca llegó a entrar en el reino finito de la polis. Rousseau convivió con Thérèse Levasseur una mujer corta de luces con la cual no se dejaba ver en público y los cinco hijos que alumbraron los dieron a un orfanato. Goethe por su parte vio como todos sus hijos se morían y sólo único llegó a cumplir 40 años mientras la relación con Lili Schönemann su verdadero amor nunca llegó a cuajar por la falta de compromiso de Goethe que quería dilatar hasta el infinito su estado estético y su vida acomodada.

A fin de cuentas, todos, dice Gomá hacemos ese trayecto que va del gineceo a Troya, aprendiendo a ser mortales para ser individuales. Y dicha mortalidad e individualidad son prerrógativas que la polis sólo otorga al ciudadano virtuoso, que imita al heróe griego, paradigma de la ejemplaridad humana.

Sin más demora, me despido ya, comenzando la lectura de Necesario pero imposible, cuarto y último título de la tetralogía de la ejemplaridad.

Javier Gomá Lanzón | Ingenuidad aprendida | Razón portería | Ejemplaridad pública (Tetralogía de la ejemplaridad vol. 3)

Ejemplaridad pública -Javier Gomá Lanzón

Ejemplaridad pública (Javier Gomá Lanzón 2009)

Javier Gomá Lanzón
2009
Editorial Taurus
358 páginas
Tetralogía de la ejemplaridad -Volumen 3

Este año me he leído Ingenuidad aprendida y Razón portería, ambos del filósofo Javier Gomá Lanzón..Taurus (Penguin Random House Grupo Editorial) ha publicado en septiembre su Tetralogía de la ejemplaridad compuesta por: Imitación y experiencia, Aquiles en el gineceo, Ejemplaridad pública y Necesario pero imposible.

La tetralogía viene en un cofre (de cartón), pero envoltorios aparte, estas cuatro obras son un valioso presente.

Quien haya leído algún artículo de Gomá en la prensa sabrá que éste va al grano, que transmite bien sus pensamientos, sin florituras ni manierismos, sin restarle tampoco profanidad y complejidad según el asunto a tratar.

La lectura de Ejemplaridad pública es exigente, no es un best seller que uno puede leer mientras ve un partido de fútbol o juega con la consola, no, este libro de Gomá hay que leerlo con calma, disfrutarlo poco a poco, decantándolo.

Si todo el libro resulta interesante las últimas páginas dedicadas a los políticos y a su responsabilidad, lo son todavía más, visto que cada día éstos nuestros representantes, logran cada vez que vemos la noticias o manoseamos un periódico, abochornarnos.

Ejemplaridad Pública

Ahora que ya hemos dejado de lado las cosmovisiones, los dioses y sólo queda el hombre y su vulgaridad, la pregunta que conviene hacerse es ¿qué hacemos con la libertad que tenemos?. Gomá se explaya acerca de la democracia que hoy tenemos, la misma que nos proporcionó libertad e igualdad y nos hermanó en la vulgaridad. Una democracia que no invade nuestras vidas privadas y donde cada cual es distinto a su manera. Se ha progresado moralmente, sí, se ha ampliado mucho la esfera de las libertades individuales, pero en cuanto a su contenido y al ejercicio efectivo de esa libertad, visto lo que ha sucedido durante el Siglo XX, con dos guerras mundiales, la situación es desoladora.

Hay aquí un párrafo que me ha hecho recordar la consulta catalanista.

Ejemplaridad pública

Habla Gomá de la doble especialización del ser humano, en el trabajo y en el corazón, a través de las cuales se emancipa, y se individualiza, al socializarse, valga la paradoja. Al estar en contacto con los demás, tomamos consciencia de quien somos, explicitándose cual es nuestra forma de ser. De este modo los humanos dejan atrás la minoría de edad (la cual según Nietzche estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro).

Deshecha Gomá la excentricidad, ya que hay que hallar lo virtud en lo cotidiano, en lo que hacemos todos, todos los días, como decía Montaigne en sus ensayos:

“Las vidas más hermosas son las que se sitúan dentro del modelo común y humano, sin milagros ni extravagancias”

Diserta luego Gomá sobre la vulgaridad reformada, esto es, la ejemplaridad, en su modalidad igualitaria, abierta a toda subjetividad existente, y finita, brotada del consenso sentimental de una comunidad libre y con buen gusto.

Leer tantas páginas sobre la ejemplaridad, contrastándolo con lo que uno ve y sufre cada día, suena a ciencia ficción, pero a pesar de todo, es una utopía en la que vale la pena creer, dando por bueno el poder y la potencia de las buenas costumbres, de los buenos ejemplos (El mal ejemplo me absuelve, el buen ejemplo me condena).

Hay tantas cosas que leído que me han hecho pensar que necesitaría mucho más tiempo y espacio para dar cuenta de ello, pero me voy a dedicar a seguir leyendo los otros tres libros de la tetralogía, que estoy convencido de que me saldrá más a cuenta.

Dejo algunos párrafos que me han llamado poderosamente la atención, en especial este, en el que reflexiona sobre la literatura actual:

Ejemplaridad pública -Javier Gomá Lanzón

He echado en falta un índice onomástico al final de cada libro de la tetralogía.

www.devaneos.com

Razón: portería (Javier Gomá Lanzón 2014)

Javier Gomá Lanzón
2014
Galaxia Gutenberg
150 páginas

Daba cuenta aquí hace dos semanas del libro Ingenuidad aprendida de Javier Gomá Lanzón. Gomá ha ido publicando artículos o microensayos filosóficos en Babelia, que han sido recopilados y publicados luego, los 33 primeros en Todo a mil (Galaxia Gutenberg, 2012) y en febrero del presente año en Razón: portería (Galaxia Gutenberg), los 22 restantes y otros cuatro de mayor extensión.

Cuando leí Ingenuidad aprendida, a la vez leí todos los artículos de Gomá que encontré en internet publicados en El País, de tal manera que más que leer este libro lo he releído.

Nada tiene que ver con el contenido del libro pero me apetece comentar dos cosas que me resultan chocantes. Una, que Javier Gomá Lanzón ganase las oposiciones al cuerpo de Letrados del Consejo de Estado con el número 1 de su promoción (lo cual demuestra que el hombre fue brillante como opositor). Dos, que este dato aparezca en el libro bajo la foto del autor, junto a su bibliografía, cuando creo nada tiene que ver con su trayectoria literaria.

En cuanto a los ensayos, decir que todos ellos son muy interesantes, pero unos más que otros. Cuando un escritor tiene tres semanas para escribir algo en un periódico, puede ir sobrado o llegar justito para escribir esas tres mil palabras que forman estos microensayos, nada díficil por otra parte para alguien tan leído y culto como Gomá, que podría filosofar sobre cualquier cosa, pues todo cuanto nos rodea es objeto de examen, si bien, lo que mueve al filósofo, a Gomá también, es esa idea de abarcar el mundo como un todo, de buscar una visión de conjunto, no especializarse en un aspecto concreto como vienen haciendo otros filósofos (Beck, Bauman, Sloterdijk, Ferry, Lipovetsky, Compte-Sponville, Bell..), a pesar de lo cual él ha dedicado cuatro de sus obras a la Ejemplaridad.

Me resulta tambíen curiosa la habilidad (elegencia, diplomacia) que tiene Gomá para escurrir el bulto y no meterse en camisa de once varas, cuando alaba a esa generación de docentes tan cultos y bien preparados que imparten filosofía en las aulas, pero nada dice de otros autores que realizan una labor similar a la suya, la de practicar esta filosofía mundana. A mí, como lector me gustaría saber, no ya que influencias ha tenido Gomá, quién ha dicho que es una “copia sin modelo“, sino si filósofos actuales: Sádaba, Savater, Lledó, Manuel Cruz, etc, merecen su atención, si es el caso, o no.

Decía Socrates que la misión del filósofo era dar razón (logon didonai) de cuanto hay en el mundo. Así, el filósofo cual portero de un inmueble, debe de ser capaz de dar razones y poseer las llaves de la vida.

Javier Gomá Lanzón
Javier Gomá Lanzón

¿De qué da razón Gomá en estos ensayos?. Lo que me transmiten su lectura es el gozo de vivir (Reconciliados con la imperfección), de disfrutar lo que tenemos, nada menos que una vida (Deudas con la vida), de apreciar la belleza (Belleza aprendida), la amistad (precioso el ensayo Viejo amor), el respeto y enponderamiento de la costumbres (¿Por qué obedece la gente?), la necesidad de reconocimiento (Aplausos) y su prima hermana La vanidad literaria (Gomá: apunta otra reseña más de tu libro en internet), el no tener (o no querer) una opinión (adscripción) formada sobre algo y así diplomaticamente no darla (Escurrir el bulto), acerca de la Idea de Europa (una unión de países proporcionadora de una paz y proseperidad sin precedentes), reconocer que somos los mejores (Somos los mejores.. “el don que más nos falta es el de saber gozar” pag 79), una Universidad convertida en La gran piñata, la cual en lugar de formar alumnos críticos, fomenta lo contrario, a saber, preparar exclusivamente profesionales, y no hombres cultos.

“Formar ciudadanos críticos es la principipal misión educativa” (pag. 77)

En fin, que este libro vale la pena leerlo y releerlo. Gomá emplea una prosa que si en otros libros más mundanos, pero más académicos, le exigen un mayor rigor, aquí, en las distancias cortas, va al grano, con pocas palabras, muchas ideas y un lenguaje sencillo, limpio, legible y entendible. Mundano, como ha de ser, si quiere el autor que además de comprar sus libros, el vulgo, lo leamos y lo apreciemos.

Respecto a Libertinajes sadomasoquistas. Una apología, bien puede tratarse de una vacilada, si no es el caso, seguro que Gomá vuelve a sorprendernos y a ilusionarnos, como me sucede cada vez que tengo alguna obra suya entre mis manos.

Javier Goma Lanzón Editorial Gutenberg 2011

Ingenuidad aprendida (Javier Gomá Lanzón 2011)

Javier Gomá Lanzón
Galaxia Gutenberg
2011
176 páginas

El bilbaíno Javier Gomá Lanzón ha obrado el milagro. No recuerdo la última vez que leí un ensayo filosófico. No sólo he leído Ingenuidad aprendida, sino que además su lectura me ha resultado de lo más provechosa, siendo consciente de lo subjetivo del calificativo. Gomá lleva publicando artículos en El País, desde 1998. Vale la pena leerlos, todos ellos. Muchas de las ideas, conceptos, reflexiones, que aparecen en los artículos forman parte de este libro, publicado en 2011.

¿Cuál/es es/son el/los pensamiento/s de Gomá?.

Otros entendimientos más fértiles han logrado alumbrar un gran caudal de ideas, mientras que el mío, estéril y seco, sólo ha dado una, a la que he dedicado mi vida con devoción filosófica: la ejemplaridad, hilo conductor de mis tres primeros libros (Artículo Las razones de la ejemplaridad)
Los tres libros son: Aquiles en el gineceo, Imitación y experiencia y Ejemplaridad pública.

Lo que Gomá pretende y desea es una transformación, un cambio, no tanto a nivel global, algo siempre impersonal y dificilmente medible, sino algo que tiene que ver más con la esfera privada de cada uno de nosotros. Si en las afueras del individuo casi todo está reglamentado por un aluvión de normas jurídicas que nos asfixian, en nuestro coto privado, reina la mayor libertad imaginable, limitada únicamente por el respeto que debemos a lo demás. Es en ese puertas para adentro donde Gomá quisiera que naciera esa transformación individual. ¿Cómo lograr ese cambio?. Él lo asocia a ese idea de ejemplaridad sobre la que lleva tantos años trabajando y dando forma. Nos habla Gomá de las buenas costumbres, de aquello que vale la pena respetar y mantener, de la fuerza arrolladora que tiene el ejemplo, el buen ejemplo, que de manera directa o indirecta, activa o pasiva, nos influye, porque siempre nos empapamos de los demás, queramos o no, dado que vivimos en una comunidad, donde nuestras acciones no pasan desapercibidas para el resto de miembros. Por tanto, la ejemplaridad no sería algo exigible sólo a los políticos (vemos a diario que los políticos distan mucho de cualquier ejemplaridad y dudo que sean modelo de conducta para nadie a medida que las cárceles se van llenando de concejales, alcaldes, presidentes autonómicos, diputados, senadores, etc), para quien se llega a decir que lo más importante de ellos sería su vida privada, pues se vota más a una persona que a un programa o ideario político. Obama ganó las elecciones sin haber publicado ningún libro de teoría política. Sin embargo los votantes tuvieron a su disposición varias autobiografías del afroamericano. Puede ser que la gente no las leyera, que aquello no tuviera nada que ver en el resultado final, pero el tirón personal de Obama es insoslayable. La tarea pendiente es pasar de la liberación a la emancipación. Esto es, que esa liberación tenga una significación, un sentido, algo que nos aleje de la barbarie y nos arrime a la virtud. ¿Ingenuo?. Ingenio, más bien.

Javier Gomá Jotdown
Javier Gomá – Jotdown

El gran acierto del libro de Gomá es el lenguaje que emplea. Ingenuidad aprendida es un ensayo filosófico cuyo destinatario va más allá de la comunidad filosófica, porque Gomá quiere seguir los pasos de Ortega y Gasset, y dar validez a su célebre cita: “La claridad es la cortesía del filósofo”, y sí, este ensayo resulta muy claro, lo cual es necesario para los lectores como yo que no siendo especialistas en la materia, estamos interesados por la filosofía, por el pensamiento, y apreciamos la labor antiaristocrática que ejerce Gomá de acercarnos casi tres mil años de filosofía, de invitarnos a participar, y dejar de ser convidados de piedra, de salir de ese bucle pernicioso de las universidades donde se estudia filosofía pero no se enseña a filosofar ni a pensar por sí mismo de un modo autónomo, como nos decía Kant en el siglo XVIII, para permitirnos gozar de esta filosofía mundana.

Este libro, ejemplar, me ha ganado para la causa, para la de Gomá.

PD. No les vendría mal a los jóvenes que cursan la asignatura de filosofía en el bachillerato, tener a mano un libro como este o similar. Recuerdo que cuando estudié filosofía en el instituto estuvimos casi un mes con los presocráticos. Y a sabiendas de que no entraba para la Selectividad. Al final del curso todos teníamos un revoltijo en la cabeza que nos impedía distinguir la contribución de cada filósofo a la Historia de la Filosofía. Han pasado ya bastante años, pero la semana pasada, en la biblioteca, dos adolescentes al lado mío entre arrumacos y carantoñas estaban estudiando para un examen de filosofía. Ella le decía a él, que a San Agustín le iba a dedicar dos horas y tres pasadas. A eso queda reducida la filosofía hoy, a empollar malamente la Historia de la filosofía, en plan píldoras, que se engullen, hacen efecto (aprobar el examen, o no) y olvidarlo todo, para dejar sitio para nuevos desconocimientos. Hete ahí la diferencia entre estudiar filosofía y enseñarnos a filosofar.

Entrevista a Javier Gomá en Jotdown