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Paul Valéry

Paul Valéry

En las Iluminaciones de Walter Benjamin, la figura de Paul Valéry ocupa un papel muy importante, con párrafos suyos como el presente.

El habitante de los grandes centros urbanos retrocede de nuevo al estado salvaje y se aísla de los demás. El sentirse en relación con los demás, antaño siempre alerta a causa de las necesidades, se vuelve hoy, paulatinamente romo en el curso sin roces del mecanismo social. Todo perfeccionamiento de dicho mecanismo pone […] fuera de juego ciertos modos de comportamiento, ciertos sentimientos y emociones. El confort aísla, nos dice y resume Benjamin.

Me pregunto si algún día veremos traducidos al castellano los diarios completos de Paul Valéry, que en francés son 29 tomos. Hace más de 10 años Galaxia Gutenberg editó un libro con algunos extractos de esos diarios, un libro muy recomendable y hoy descatalogado e inencontrable. Nos convendría mucho una reedición.

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Paz, soledad, quietud

Allí no existían automatismos agotadores como conversar durante la comida, charlas banales, trenes que tomar, o los cientos de ansiosas trivialidades que emponzoñan la vida diaria. Incluso los principales motivos que causan culpa y ansiedad se esfumaron hasta perderse en lejanos limbos […] esta nueva dispensa me dejaba diecinueve horas diarias de absoluta y divina libertad. El trabajo se volvió más fácil por momentos y, cuando no está trabajando, estaba explorando la abadía y los parajes de los alrededores, o leyendo.

Un tiempo para callar (Patrick Leigh Fermor) con traducción de Dolores Payás

Estas reflexiones de Patrick Leigh Fermor fruto de su estancia en distintos monasterios me recuerdan a las palabras de Thoreau: “Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida”. Thoreau hablaba de sustraerse a las obligaciones autoimpuestas en las que se deslee nuestra existencia y PLF de las trivialidades que emponzoñan la vida diaria. De momento sirva este párrafo para tomarle el pulso a este vívido libro que me está entusiasmando ya desde su estupendo prólogo, de la también traductora del texto, Dolores Payás.

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Enciclopedia (Gonçalo M. Tavares)

Un sinfín de cosas interesantes aporta esta Enciclopedia de Gonçalo M. Tavares (con traducción de Antonio Sáez Delgado) que se lee y se decanta, cuando la lectura se demora, sin ceder a la urgencia ni a las prisas. Dejo aquí unas notas relativas a estas Breves notas sobre Literatura-Bloom. Una de las muchas maneras (definitivas) de hacer literatura, como apunta el autor. Sus Breves notas sobre la música me han gustado también mucho, pues hace hincapié en algo que se nos escapa y es que casi siempre aprenhedemos la realidad a través de la vista, descuidando el resto de los sentidos. Hoy, en un circuito sensorial, en el que te ponían un antifaz e ibas pisando, oliendo, tocando, escuchando y degustando cosas, con los ojos cerrados, uno toma conciencia de esos sentidos que tenemos tan descuidados y que cuando la vista no trabaja funcionan a pleno rendimiento.

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La penúltima bondad. Ensayo sobre la vida humana (Josep Maria Esquirol)

Ya fuera con El respirar de los días, posteriormente con La resistencia última, una filosofía de la proximidad y ahora con La penúltima bondad, Ensayo sobre la vida humana, Josep Maria Esquirol, va construyendo una obra muy significativa.

En su anterior ensayo, en aquella filosofía de la proximidad Esquirol mostraba muy claramente las acechanzas y amenazas a las que se ve expuesta la naturaleza humana; todas aquellas fuerzas centrífugas que operaban con la idea de desligarnos, de desnaturalizarnos, impidiéndonos vivir la experiencia de nuestro ser, un escenario nihilista ante una realidad que se mostraba homogénea, toda igual. En La penúltima bondad, Esquirol sigue un itinerario parecido, invitándonos a reflexionar sobre la vida y la muerte, acerca de aquello que hace nuestras vidas más intensas: pensar y amar, dos verbos que se conjugan juntos. Distingue conocimiento de pensamiento, bien de bondad y apela a esta última para hacer una vida mejor entre nosotros, porque vivir, es convivir (darse vida unos a otros), en una comunidad en la que toman todo su sentido conceptos como amparo, hospitalidad, donde la bondad (que lucha contra el mal y lo vence) se manifiesta de múltiples maneras, ya sea a través la escucha, del acogimiento, del amparo al otro, de no ceder a la insensibilidad a la indiferencia.

No hay aquí una felicidad como un artículo de consumo que pudiésemos conseguir en cualquier supermercado, no hay tampoco un paraíso alcanzable. Se advierte desde su comienzo. No hay paraíso en las afueras. La condición humana es la de las afueras del paraíso imposible. Aquí, en las afueras, no sólo vivimos, sino que somos capaces de vida, aquí en las afueras vivir es sentirse viviendo.
Recurre Esquirol en ocasiones a la etimología, a fin de esclarecer la definición exacta de las palabras que maneja, y que nosotros muchas veces también, sin ser conscientes de su sentido último. Así por ejemplo trabaja con términos como ingenuidad, considerar o desear. Ese afán por expoliar nuestra intimidad, por acabar con el misterio, convierte según Esquirol la «transparencia» en la enfermedad de nuestro tiempo.
Como en su ensayo anterior hay un ataque frontal contra el consumismo, que siempre degrada y degenera todo. Este ensayo apuesta por la regeneración en contra de la degeneración (por regenerar lo degenerado) por dar sentido a las cosas independientemente de que sean útiles o no, utilidad que siempre viene dada por el mercado. Ayudar al otro sin esperar nada a cambio, simplemente por el placer de hacerlo. Abundar en la generosidad, esa generosidad que parece renuncia y retirada y agradecer más, porque el desagradecido es egoísta por definición y en lugar de crear comunidad, la mina, porque la gratitud da sentido a la esperanza.

He echado en falta un par de cosas: un índice bibliográfico y un índice onomástico, por lo demás creo que Esquirol lleva hasta las últimas consecuencias la apuesta de su ensayo, la lucha contra la abstracción, tratando de concretar (es esta una filosofía, solo aparentemente, muy de andar por casa, que gana enteros y se encarece por su proximidad), de acercarnos sus ideas, reflexiones y recomendaciones en nosotros, sus lectores, en quienes avivar nuestro pensar y quizás también depositar la misión de desplazar medio palmo, como acción política.