La universidad blanca de Ismael Belda

La Universidad blanca (Ismael Belda)

Pocos libros me animan a acercarme a la poesía. Leer este de Ismael Belda (Valencia, 1977) ha sido una decisión acertada. Quizás, porque este libro difiere mucho del lirismo que chorrean la mayoría de libros de poemas, de versos intrincados y significados ocultos, donde más que mostrar, juegan a guardarlo todo bajo el manto de los interrogantes, bajo la hojarasca marchita de palabras tan inflamadas como hueras.

Esta poesía en prosa de Belda me engancha desde el extrañamiento, desde la sorpresa, desde los márgenes, y sustenta su narración en las manos de un autómata, que viaja, que tiene sexo mecánico, penetrado por la historia de Rosamunda, acompañado su cerebro artificial por ciertas voces como la de Vlad Tepes, Donatien o Kleist. Rosamunda, desplazada luego en ese cableado amoroso del autómata por Venetia Phair, en busca ésta de un mapa que no posee: Vesperal. Como se titula la novela que Ismael dice llevar 10 años escribiendo y que quiero leer cuando se publique.

Un mundo que imagina o crea Ismael para nosotros, que bebe (y nos emborracha) de lo fantástico, en la universidad blanca, con sus nueve divisiones (si pudiera saltar los muros, remontar el río hasta su fuente, yo sería el más alto cantor, indiferente al día, a mis hermanos; músico de los vientos dorados de tu amor, los alados y lentos derroteros de luz de tu terrible y viva espada. En los linderos, en la noche furtiva y los aloes últimos de la albada, se esconde, aún cerrada, oscura, atroz, la entrada donde sollozan los oboes).

Un texto que al igual que la postrera y profunda primavera, también florece en sí mismo.

La parola contraria Erri de Luca

La parola contraria (Erri De Luca 2015)

Erri de Luca
2015
Feltrinelli
62 páginas

Al escritor italiano Erri De Luca le preguntaron en un periódico si el sabotaje y los actos vandálicos (practicados contra la Tav) eran lícitos. A lo que él replicó que eran necesarios para hacer comprender que la Tav era una obra nociva e inútil.

La Tav se trata de la línea de alta velocidad que quiere comunicar Lyon con Torino. Una línea a la que Erri y otros muchos se oponen desde su inicio por considerarla dañina para el medio ambiente, al encontrarse sobre el terreno, por ejemplo, altas proporciones del letal amianto.

Tras esas declaraciones la compañía L.T.F. acusó a Erri de incitar o instigar a la violencia, creando consenso entre los activistas No Tav.

Ante esta situación y a la espera de que el juez decida si Erri va o no a la cárcel, el autor del libro nos habla en este breve testominio defensivo, de como le transformó cuando era joven la lectura de Homenaje a Cataluña de Orwell, de como intelectuales y escritores como Pasolini se la jugaban en periódicos en los que escribían con su nombre, asumiendo las querellas y perjuicios que la adhesión a ciertos planteamientos puedieran ocasionarlas.

A fin de cuentas lo que Erri nos demuestra es que al igual que siempre habrá gente dispuesta a morir por los demás, habrá otros dispuestos a jugársela y arriesgar su porvenir por aquello que cree justo. A Erri la Tav le parece una aberración, y ante eso se rebela, él y otros muchos, más como ciudadano que como escritor, manifestando su postura No Tav personándose en las manifestaciones contra la misma.

Respecto al título esa parola contraria, Erri alega que el Ministerio Público entiende y constriñe la palabra sabotaje a una acepción, aquella que implica daños físicos y materiales, pero Erri va más allá y para él sus actos de sabotaje tal como recoge la lengua italiana van más allá de eso, y pueden simplemente ser un acto de negligencia o de desobediencia cívil, perpetrados por personas que se consideran a sí mismos ciudadanos y no súbditos de nadie, un sabotaje entendido más bien como una obstrucción.
Para Erri, además, la acusación contra él sabotea su derecho constitucional a la palabra contraria, ya que para el Ministerio sabotaje solo tiene un significado bajo el cual se ejerce la imputación a Erri, dejando en solfa además su derecho a la libertad de expresión.

#iostoconerri

Bicicleta prohibida

PROHIBICIÓN DE CIRCULAR POR LA ZONAS PEATONALES EN DIRECCIÓN OPUESTA.

Queremos informar que el Ayuntamiento de Logroño ha decidido comenzar a multar a aquellos ciclistas que circulen en dirección contraria por las zonas peatonales. Ya se han dado casos de ciclista multados en la Calle Portales por circular de Oeste a Este (entrada por Escuelas Trevijano y Gota de Leche) con importes de 60 euros y con amenazas de 200 euros. Con esta decisión se corta de raíz el eje fundamental y más importante en la movilidad ciclista de Logroño.
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