Pero ellos ignoraban aquel silencio, no sabían cómo era el amanecer entre los olivos del valle, ni habían asistido el estupor de las luciérnagas en las noches de agosto y eran ajenos al resol del viento, que se acostaba en la solana del sierro, en la parte alta de la finca. No habían cogido moras en los zarzales del arroyo; ni habían pescado ranas con un trapo rojo, atado a un palo; ni se habían asomado a las temblorosas aguas del pozo, lleno de arañas de patas largas; ni habían sentido, como un regalo esplendoroso del primer otoño, el deslumbramiento amarillo de los membrilleros, cuando sus frutos nada más tocarlos perdían la pelusilla que los envolvía y dejaban ver su piel tersa y brillante; ni habían oído con escepticismo al cuco detrás de una tapia contar los años que nos quedaban de vida; ni se habían desesperado, a la hora de la siesta, con el hervor enloquecido de las chicharras. Nunca habían comido higos al pie de la higuera, ni habían visto por la Candelaria florecer los almendros y llenar de dulzor el ambiente, que te mareaba si no te salías a tiempo y en el que zumbaban los bólidos negros de los abejorros, inofensivos pero amenazantes como obuses locos. Y, sobre todo, desconocían lo que era un crepúsculo otoñal vivido al ralentí, amoratado y sangrante, justo las vísperas de volver al colegio con un esplendor de escenografía wagneriana y un aire sutil de grillos enamorados, mientras pasaban las tórtolas de septiembre.
La fatiga del sol (Luciano G. Egido)


¿Hay una chica o un chico a quien te quieras camelar este fin de semana? Pues tienes una oportunidad única de sorprender a propios y extraños con el fenómeno meteorológico que sucederá este fin de semana.
Las explicaciones científicas y astronómicas son complicadas y los expertos tampoco se ponen de acuerdo 100%, pero básicamente la luna llena se da cuando esta está en oposición con el sol. En esta época del año, la noche más corta, el sol está en su punto más alto, por lo tanto la luna lo está en su punto más bajo. La atmósfera y otros efectos hacen que la apariencia de la luna sea diferente a la de otros momentos, pero solamente es un efecto óptico.