El Club Bilderberg. Los Amos del Mundo (Cristina Martín, 2005)
Escrito por Cornelius el 9 de May de 2007 en Literatura
Menuda majadería de libro.
Comencemos por hablar del objeto del libro. Por si alguno nunca ha oído hablar de ellos (lo más normal, según la autora), el grupo Bilderberg (puede considerarse un club, porque hay algunos “socios” regulares) es una selecta agrupación de la gente más rica y poderosa del mundo que anualmente se reúnen en un complejo hotelero de 5 estrellas de Europa o Norte América para debatir asuntos de orden mundial.
El nombre les viene del primer lugar en el que se reunieron en 1954, el Hotel Bilderberg en Oosterbeek, Holanda.
El grupo siempre ha sido objeto de las típicas teorías conspiratorias que rodean a toda la gente con poder, más que nada porque la asistencia a sus conferencias está limitada a unas pocas decenas de personas y siempre mediante invitación. Los temas tratados se suelen llevar con discreción y no se hacen públicos.
Curiosamente el grupo tiene unas oficinas centrales en la ciudad holandesa de Leiden y su existencia no es ningún secreto, como tampoco el lugar en el que se reúnen anualmente ni la lista de las personas que a ellas acuden, pertenecientes a los más selectos círculos de la política, la cultura y la economía. Lo único que no hacen público es los temas tratados (ni que el resto de grupos lo hiciera, cada vez que se reúnen). Incluso hay fotos de alguna reunión, en concreto esta, en el diario American Free Press es anterior a la publicación de este libro, ya que son de la reunión de Italia en 2004.
Se dicen muchas cosas de este grupo, pero no hay nada que demuestre que hacen algo que tenga más trascendencia que cuando se reúne la OPEP, el G8, la Comisión Trilateral, cualquier Cumbre de Jefes de Estado, o las reuniones que periódicamente hacen todo tipo de instituciones políticas o privadas, que no guste o no, son los que manejan los hilos de la economía mundial, y no hacen faltas teorías oscuras, que esta gente domina el mundo, es un hecho.
Dicho esto, no esperéis encontrar mucho más en el libro de esta tal Cristina Martín, excepto alguna incongruencia de las que te hace pegar un salto.
En primer lugar, el estilo y el rigor periodístico deja bastante que desear, pero eso dejémoslo para los gustos de cada cual. A mi me parece, por ejemplo, de lo más ridículo que coja al final del libro y haga un cortar pegar de cuatro tablas y no se moleste ni en traducirlas o ponga la lista de las ciudades y países en los que se han celebrado las reuniones y haga lo mismo, las deje todas escritas en inglés…
En el libro dice algo así como 500 veces que el club es super secreto y super elitista y que no se sabe nada de él, aunque después, por ejemplo, coge la guía telefónica y llama a sus oficinas centrales de Holanda, ¡¡para ver si le dicen los temas que tratan y lo que andan tramando!! Digno del mismísimo Gila: “Hola. Está el Sr. Bilderberg. Sí, que se ponga. Se va a enterar este…”.
El relato de esa llamada en el libro (un párrafo), es apabullante. Cito: “Durante la elaboración de este libro telefoneé a la oficina principal de Bilderberg, en Leinen (Holanda), para pedir todo tipo de información sobre el grupo. La señorita que me atendió al teléfono me contestó literalmente: “No damos ningún tipo de información sobre Bilderberg, de ningún modo lo haremos por teléfono y mucho menos a cualquiera”. Mis insistencias fueron inútiles.” Yo dejaría solamente esa última palabra, porque información la hay de sobra, aunque habría que saber cómo la pidió. Dudo también de eso de la “literalidad”. Dentro del rigor, decir también que la ciudad holandesa creo que es Leiden y no Leinen, aunque yo de geografía holandesa no sea un especialista, ni falta que me hace.
En esta entrevista en terra (donde también habla de Leinen y suelta unas cuantas respuestas a la altura de su propio libro) dice que también llamó a la casa real: “La Prensa de Casa Real me ha confirmado en persona que ha asistido a varias reuniones. A pesar de que les insistí en que me contasen el motivo de su presencia no lo hicieron. Sólo me dieron los años en los que la Reina estuvo y lo hizo en los años 1991, 1994, 1996, 2001 y 2005. Cuando Letizia anunció su primer embarazo, la Reina estaba en una reunión del Club Bilderberg.” Está claro, que te llamé esta tía tiene que ser un peñazo.
También dentro del secretismo no revela una de sus fuentes, una especie de “Garganta Profunda” que desvelar su identidad podría hacer que corriera peligro su vida, aunque realmente ella en el libro no nos cuenta nada que no encontremos ya publicado anteriormente o al buscarlo en Google. Además sí cita como fuentes algunas personas de las que han asistido a las reuniones.
Dentro de la paranoia general se dice que este grupo pretende gobernar el mundo, y luego se dice que entre los asistentes están varios jefes de estado y de gobierno, de multinacionales, grupos de comunicación, etc. Perdonen ustedes, pero esta gente YA GOBIERNA EL MUNDO.
Otra idea que me parece incongruente es que si tan importante es lo que en estas conferencias se tratan, como es que cada invitado tiene sólo un minuto para hablar. Así va el mundo entonces, ahora me lo explico. Lo que está claro es que entonces no se invitará a estas reuniones a ningún ganador del Oscar, que tiene fama de enrollarse.
Lo que también es flipante es el miedo a que vayan tras ella por escribir este libro. Lo cierto es que se lo ha puesto fácil a estos del Grupo Bilderberg, porque con lo que dice no creo que ni uno se haya molestado en leerlo y en todo caso se habrán echado unas risas. La posible consecuencia de que no vuelva a publicar sí que es posible que se convierta en realidad, pero por otros motivos, porque los que nos dedicamos a esto por gusto podemos tener más o menos nivel, pero para una supuesta periodista a la que le publican un libro, la calidad brilla por su ausencia.
En fin, por lo que se ve en otras webs que hablan sobre el Club Bilderberg, es seguro que la autora se leerá estas líneas, así que lo siento por la dura crítica, pero es que el libro me ha dejado igual que cuando lo empecé a leer y gracias a que lo cogí en la Biblioteca Pública (donde tiene que haber de todo), que sino estaría cabreado de haberme gastado en él el dinero. No lo puedo recomendar a nadie, pero animo a Cristina Martín (buen rollito) o cualquiera que lo haya leído a dejar aquí su opinión, porque es fácil que la mía sea equivocada.
De todas formas, siguiendo los consejos del amigo Chufowski, me estoy leyendo también el libro sobre el mismo tema de Daniel Estulin, La Verdadera Historia del Club Bilderberg, al que me parece que también se le va la olla pero por el lado de las conspiraciones. En breve en Devaneos.

9 de May de 2007 a las 13:04
¡Hola Cornelius! Sí, soy Cristina Martín, la autora de “El Club Bilderberg. Los amos del mundo”. Te escribo para agradecerte el buen rato que me has hecho pasar en esta apacible mañana de domingo. La verdad es que me he reído a mandibula batiente con tus comentarios acerca de mi libro. Y me río porque conozco el duro proceso creativo que se esconde destrás de mi libro. Ante todo, hay que disfrutar y reírse de la vida absurda que nos ha tocado en suerte. Sé encanjar las críticas con buen humor y, además, con enorme gratitud pues valoro profundamente el tiempo que has dedicado a mi obra cuando podrías haberlo empleado en leer a verdaderos autores como Homero, Kafka, Borges, William Blake, Oriana Fallaci… Yo ahora estoy con León Felipe y su magnífica “Ganarás la Luz”, te lo recomiento, aunque claro, viniendo de mí no creo que debieras tomarte en serio la recomendación, ya que mi criterio literario es como un campo baldío y poco, o mejor dicho nada, podrás aprender de una periodista y autora como yo. Ya que sugieres que lo he hecho tan mal, te animo a que tú escribas un libro mejor que el mío, lo cual, no es dificil ya que mi obra es pésima. Lo hagas bien o mal, yo siempre te animaré a escribir, así de paso comprobarás que no es tan fácil como crees. De todos modos, te diré que mi objetivo con el libro no es otro que intentar que pensemos que, aunque es dificil, si queremos podemos cambiar el mundo o al menos intentarlo. Estas legislación que nos rige, propia del siglo XIX, se ha quedado obsoleta y ya la división entre liberales y conservadores, derecha e izquierda a la que recurren los políticos y mass media para echarse por tierra los unos a los otros y eludir el fondo de la cuestión, no hace más que distraer al ciudadano de los problemas reales inherentes a la sociedad del s. XXI. Me alegro de que mi libro no tenga nada que revelar ni aportar a tu nivel cultural, pero desgraciadamente, el ciudadano de a pie desconoce mucho de lo que cuento en él. Estoy en contra de la solución aportada por Estulín referente a levantarnos en armas contra el tirano y defiendo que nuestra salida es fortalecer la sociedad civil mediante asociaciones fuertemente conectadas que defiendan nuestros derechos, ante la ineficacia demostrada por la clase política para satisfacer nuestras necesidades. Nuestro mundo de hoy cambia a cada instante y con ello nuestros derechos, necesidades y anhelos. Es tiempo de una nueva revolución y para llevarla a cabo tú eres imprescindible. Tú eliges. Ahora acabo de publicar el nuevo “El Club Bilderberg. Los amos del mundo”, con información revisada y actualizada, en formato bolsillo (www.arcopress.com). Quizás esta vez lo haya hecho mejor, ¿quién sabe?
9 de May de 2007 a las 21:34
Yo también me he leído el libro y me parece que eso del Club Bilderberg es una trola, porque de momento la escritora según dice en el comentario (si es ella), ha publicado una nueva edición, eso quiere decir que los Bilderbergs, que tanto poder se supone que tienen, no han podido acabar con ella, nisiquiera quitar los libros de las librerías, ni tan solo evitar que se publiquen nuevas ediciones.
Pero a lo mejor es verdad y tienen gran poder y realmente el comentario lo han hecho ellos haciéndose pasar por la autora y dentro de poco dominarán el mundo y nos convertirán en esclavos.
9 de May de 2007 a las 17:15
De majaderia de libro, NADA. Es muy real. Pero se ha quedado corta. Debería de haberse hecho la siguiente pregunta: De todos los que acuden al club Bildemberg y sobre todo de sus fundadores, ¿cuantos son judios o de ascendencia judia? ¿Y cuantos estan hipotecados por ellos? Los Rockefeller, Morgan,Khun Loeb, Rostchilld, Kissinguer, y muchos más son judios. ¿Ha leido LOS PROTOCOLOS DE LOS SABIOS DE SION? Hay mucho campo que investigar ahí.Esto del club de Bildemberg es una versión moderna de las reuniones que tivieron los poderes sionistas o judios en Basilea y que se citan en dicho libro y que curiosamente, antes como ahora, las grandes cadenas de medios de comunicación han tratado de silenciar.
9 de May de 2007 a las 18:32
Estimada Lic. Martin, ante todo quiero felicitarla por su libro el club bilderberg el cual, si bien es cierto refleja mucha incertidumbre y falta de datos “reales”, no es menos cierto que abre de manera casi grotesca los ojos de cualquier ser humano medianamente pensante y por supuesto de clase media trabajadora de sol a sol.
Le debo confesar que en un primer momento me deprimí mucho con el solo pensar que esto fuera cierto, somos mucho menos que hormigas, sin embargo, desde otro punto de vista el libro abre la mente en muchos aspectos, los cuales si se piensa bien son datos cien por cien aprovechables.
Me encantaria poder mantener el contacto con usted de alguna forma.
Adicionalmente me gustaria mucho poder conseguir otra copia del libro, aqui en Venezuela no se donde buscarlo. Si es tan amable le agradeceria mucho esta informacion. De nuevo mil felicitaciones por su libro.
Atentamente,
Andreina Oramas
9 de May de 2007 a las 23:25
Las personas nos aburrimos, seamos de la clase obrera, media ó alta. A las clases altas les gusta mucho distinguirse y pensar que en ellos está el futuro de la humanidad. Vanidad y vanidad. Si de verdad se pudiese valorar su influencia se vería que ocurre lo mismo que con el vestir y la cocina, son las clases bajas las que hicieron que todo el mundo llevase vaqueros, que todos comamos pizza ó hamburguesas.
Ellos influyen, claro que si, pero el mundo lo dirige y lo dirigirá Dios. Nuestras mentes son muy limitadas, no crean, solo combinan.
Estamos y estaremos en manos de Dios, bye, bye.
9 de May de 2007 a las 10:39
Está claro que las grandes corporaciones tienen mucho poder, ahora mismo con eso de que se pueden abrir todos los domingos los centros comerciales, al final las tiendas pequeñas cerrarán y sólo quedarán grandes superficies que podrán fijar los precios que quieran una vez no tengan compentencia, llegando a acuerdos con otras grandes superficies para repartirse el pastel. Por otro lado se bendicen iniciativas en las que se tratan de restringir la intimidad de las personas, pero al mismo modo, la gente muy alegremente se expone en programs de televisión, en webcams, existe unas ganas irrefrenables de obtener ese minuto de fama, que pasa por salir en algún medio, figurar, haciendo lo que sea. A mí si que me asusta un poco lo que está pasando, pero no creo que haya que alarmar. Cuando viajas por España, vas a pueblos del interior, la vida normal sigue como siempre, con las pequeñas actividades que nos enriquecen y ahí el Gran Hermano parace que no tiene acceso. Los libros citados a mí no me disgustaron si bien si que hay diferencias entre uno y otro en cuanto al material e información empleada. Sabéis algo del nuevo libro de Estullin?. Lo vi ayer en una librería pero no tuve tiempo de ver de qué iba.
Saludos y enhorabuena por la blog.
9 de May de 2007 a las 2:21
para quien corresponda tengo una duda del libro haber si me la pueden disolver hay otro autor del mismo libro que es daniel estulin quien de los dos es el verdadero autor del libro gracias.
9 de May de 2007 a las 1:37
Respaldo totalmente lo que nos dice la autora Cristina Martin. Por año vengo estudiando el mismo tema. De igual forma en el año 2004 escribí una novela que aún no he publicado por falta de editorial que trata sobre la conspiración mundial o emboscada que se ha estado gestando mientras mucha gente duerme. Si hay alguna editorial interesada en ver mi libro me pueden escribir a: edwardvelez28@hotmail.com Con gusto le comparto la obra para ser evaluada.
9 de May de 2007 a las 1:44
Respondiendo a lo que dice Mequetrefes:
Mequetrefes escribió:
9 de May de 2007 a las 21:34
“Yo también me he leído el libro y me parece que eso del Club Bilderberg es una trola, porque de momento la escritora según dice en el comentario (si es ella), ha publicado una nueva edición, eso quiere decir que los Bilderbergs, que tanto poder se supone que tienen, no han podido acabar con ella, nisiquiera quitar los libros de las librerías, ni tan solo evitar que se publiquen nuevas ediciones.”
Mira, esto que usted dice tiene su razón de ser. De la gente que se esta hablando, es decir, los conspiradores no son gente que se ruboriza ni actua a la ligera. Si fuera usted, de seguro que al escuchar algún comentario negativo en su contra actuaría de inmediato y protestaría. Pero esta gente pretende guardar silencio para precisamente que la gente llegue a las mismas concluciones que usted hace. A ellos lo único que les importa es el resultado final de su complot mundial. Por lo tanto no prestan atención a dimes y diretes ya que al controlarlo todo saben que sus objetivos mundiales seran conseguidos sin la necesidad de entrar en debates. No se trata de personas comunes sino de grupos de inteligencia que controlan masas.
9 de May de 2007 a las 13:06
La gente se escandaliza porque quieren controlarnos y luego resulta que para un programa de telerrealidad donde hay mil cámaras que controlan todos los movimientos, donde la gente vende su dignidad e intimidad por una suma de dinero, se presentan miles de personas al casting. Eso es lo peligroso, que la gente quiere mostrar sus miserias en público y mercadear con ellas. No hace falta un Gran Hermano ni un enemigo en la sombra.
El libro de Cristina Martín, siendo de investigación resulta muy pobre. Se echa en falta mucha más información. Porque hacer un libro de investigación diciendo que si no se aportan documento es porque no ha podido obtenerlos, es hablar de hipótesis, de teorías, de confabulaciones. Lo dicho a mí me da más miedo el poder de la televisión, y el afán de la gente en vender su vida íntima por cuatro gordas.
9 de May de 2007 a las 13:10
A mí el libro de Cristina Martín me ha parecido extraordinario, un libro bien narrado, divertido y con mucho fondo, más del que parece. Lo recomiendo encarecidamente a todo aquel que se pregunte qué hay en la sombra, quien maneja los hilos, hacia donde va la humanidad, porque todas estas preguntas y muchas más encuentran respuesta en el excelso libro de la autora Cristina Martín. Lo he recomendado a todos mis amigos y familiares, porque a mí me generó adicción y lo tuve que leer del tirón porque si no lo hacía me entraba ansiedad, como cuando estás enganchado a algo. Me gustaría saber si la autora, tiene previsto escribir algún libro más sobre el tema que me apasiona y del que no he encontrado nada en las librerías. Ánimo y para adelante, no haga caso a las críticas, y siga con su labor, somos muchos los que confiamos en usted y no nos puede dejar solo en la oscuridad. Le necesitamos.
9 de May de 2007 a las 20:24
yo me lo he comprado hoy en edición de bolsillo y por lo que veo la autora no hay publicado de momento más libros. Leo también que colabora en revistas como GQ. Puede una periodista que escribe en revistas de este calibre, banales y superficiales escribir algo serio. Cuando lea el libro ya os daré mi parecer. Un saludo.
9 de May de 2007 a las 10:10
Lo mejor es que antes dice Cornelius que va a comentar la autora, antes aparece para explicarnos que lee a León Felipe (no vayamos a pensar que no lee) y con el clásico “pues hazlo tú mejor”, proprio de patio de colegio. Anda que si todo el mundo pudiese justificar sus chapuzas con un “hazlo tú mejor” sí que iba a ser justa esta sociedad novecentesca que tenemos.
9 de May de 2007 a las 1:44
Soy un padre que educa a sus hijos en casa - o sea no los manda al colegio. Veo que en España, a pesar de que no hay ninguna ley que prohiba la educación en casa y de que la Constitución Española y varios tratados y pactos internacionales reconozcan el derecho de los padres de educar en casa y la libertad de enseñanza, no se respetan ni esa libertad ni los derechos democráticos de los padres. Cuando la escuela tiene un 40% de fracaso escolar y va a peor, me pregunto a quién le beneficia todo esto. Nosotros nos hemos leído el libro de Daniel Estulin sobre los Bilderberg. Quizá haya datos sin contrastar, no lo sé. Lo que si veo es que muchas de las cosas coinciden con lo que afirma una doctora en medicina canadiense (Ghislaine Saint-Pierre Lanctot) que denunció el mismo tipo de control en su libro “La Mafia médica” - lo recomiendo a cualquier persona que quiere responsabilizarse de su propia salud y no quiera servir de conejillo de Indias dejándose pinchar con vacunas supuestamente “seguras”; también se lo recomiendo a alguien que se está muriendo de cáncer y no sabe por qué: la autora explica muy bien lo intereses de los laboratorios y la desaparición rápida de varios medicamentos que curaban el cáncer para siempre y eran muy baratos, pero no interesaban a las multinacionales farmacéuticas. Hay más, vamos, eso es sólo la punta del iceberg. Así que no me extrañaría que gran parte de lo que pueda escribirse sobre un club con estas características fuera verdad. Lo que veo en educación, por lo menos en España, es para poner los pelos de punta: parece que todo está organizado para aborregarnos y atontarnos más y más, cada vez los jóvenes son más incultos y menos preparados, pero más dispuestos a consumir - claro, mano de obra barata y adicta, mentes fáciles de manipular y borregos fáciles de controlar. Y lo que se ve en salud, ya ni lo digo: el invento de nuevas “enfermedades” infantiles para poder drogar directamente a los niños y transformarlos en futuros adictos como está ocurriendo con la hiperactividad y todos los medicamentos asociados, es para asustar a cualquiera. Bajo la apariencia y el disfraz de cuidar al ciudadano, lo único que veo son cada vez más recortes de libertades y derechos civiles - cuando un servicio, una prestación, se transforma en obligación (como es el caso de la escuela), cuando un derecho se convierte en un deber y cuando la libertad de elegir sólo existe en papel… nos deberíamos empezar a preocupar y a preguntarnos si realmente gente como Ghislaine Saint-Pierre, Daniel Estulin y Cristina Martín están locos del todo. A mí me parece que no. Y lo digo con gran pesar, ya me gustaría que estuvieran equivocados. Ahora, eso sí, no dejaré de seguir adelante con mi camino de ser humano libre y responsable eligiendo lo que considero mejor para mí y mi familia. Cuesta, pero no me quiero dejar aborregar. He dejado de ver TV, de leer periódicos, de escuchar la radio, de hacerle caso a los médicos o a otros supuestos “especialistas” y me guío por mi consciencia. Me puedo equivocar, por supuesto, pero es bajo mi responsabilidad. En fin, puede que mucho de lo que haya escrito Cristina no fuera verdad, o que lo haya hecho mal, no lo sé - pero por lo menos nos incita a la reflexión y nos puede hacer ver algunas cosas que no funcionan como debieran en el mundo, pues bienvenido sea su libro entonces, a pesar de todo. A mí libros como estos me hacen cambiar de puntos de vista y a aprender, aún estando equivocados. Ojalá estén equivocados estos autores, pero viendo como funciona el mundo… no lo tengo claro.