
Pues sí, a los ositos de Berlín les va bailar la sardana y a la mínima se organizan para ofrecernos este baile único que tan bien practican los catalanes y andorranos.

Pues sí, a los ositos de Berlín les va bailar la sardana y a la mínima se organizan para ofrecernos este baile único que tan bien practican los catalanes y andorranos.
Lo que tiene viajar es que uno descubre el porqué a muchas preguntas que se hace a lo largo de toda una vida. Así en Berlín entendí por qué Neptuno era tan codiciado por las mujeres. A las pruebas (foto) me remito. Me costó lo suyo encontrar el encuadre justo que desvelará el misterio, pero voilá, finalmente lo logré.

De salchichas los alemanas van bien servidos. Comimos unas cuantas y pobré la famosa würst salad, que consiste en un salchicha fileteada en tiras que tiene apariencia de ensalada.

Para finalizar y dado que el tema va de pirulís y salchichas, comentar que Taschen ha publicado un libro que también habla de salchichas. La portada lo dice todo y su interior mucho más. Al que le gusten las salchichas seguro que queda harto porque según dice en cuanto al tamaño la tercera y la segunda salchica van a la par

Nos juntamos para comer y una tía que es del País Vasco trajo «unas pastas«, un término genérico que se concretó en una caja de «2 kilos de pastas de te«. Ahí es nada, los vascos son así, pides unas pastas para el café y te venden una caja de pastas como esta.
