Archivo de la categoría: Devaneos

Contra el agobio pereza

Leo que ha surgido un movimiento mundial cuyo lema es este: «Contra el agobio pereza«, que abogan por la conquista del tiempo. Libros como «Elogio de la lentitud» se venden como churros lo mismo que «Elogio de la pereza«, un manifiesto contra la enfermedad del trabajo. En Italia ha surgido también el «slow food». En España ya hay tres ciudades que andan detrás de esa catalogación como Cittá Slow como son Pals, Begur y Munguia. Palafrugell va camino de conseguirlo, que viene a ser como la ciudad lenta, algo parecido a vivir tranquilamente sin prisas y agobios (para ello la ciudad debe cumplir unos requisitos en cuanto a actitudes cívicas, poblacionales, etc..)

Estos movimientos «pro-pereza o pro-lentitud» está claro que son propios del primer mundo, donde gente forrada que quiere dar un cambio a su vida, deja la ciudad y se va a una casa en el campo bien equipada para ir enhebrando las horas con pausa.

La vida real es otra, como constataba hoy viendo las noticias: a un hombre por pedir reducción de jornada para cuidar de su hijo recién nacido lo han echado a la calle, de buenas a primeras. La empresa está a producir, a obtener beneficios. Lo que quiere el empresario es ver a su empleados sus ocho horas sin moverse de sus puestos de trabajo, luego si rinden, mejor. Se asocia permanencia en el puesto con productividad, cuando España uno de los países de Europa donde más tarde cierran los comercios y donde la gente más tarde llega a casa de trabajar, es de los menos productivos. En muchos países de Europa a las cinco de la tarde la gente está en sus casas con su familia.

Si el Estado, los poderes públicos y la masa empresarial tomasen iniciativas en el sentido que permitieran conciliar la vida laboral y la familiar, no sería necesario abogar por el «slow life» o «vivir sin prisa». Pero estas urbes en las que vivimos, el perder dos horas al día para ir y regresar del trabajo, los atascos y embotellamientos, el caos sonoro y el incivismo no hacen que el «vivir sin prisa» sea compatible con la «vida real», tal como está montada la cosa.

De todos modos una buena manera de comenzar con ese estilo de vida basado en el «vivir sin prisa» podría ser echarse una siesta después de comer, si el volumen del televisor, los cláxones de los coches, los ronquidos del cónyuge, la lavadora del vecino o las rabietas de sus vástagos se lo permiten.

El mundo está demasiado mal repartido

Miami (Estados Unidos).- La cantante y actriz Jennifer López ha cobrado 1,6 millones de euros por cantar 50 minutos en la fiesta de cumpleaños de un millonario ruso.
La revista People ha informado que la celebración se realizó hace una semana en Moscú (Rusia) con motivo del aniversario del millonario Telman Izmailov.
La cifra inicial era de 1,2 millones de euros, pero como la actuación de la diva de origen puertorriqueño se retrasó, a instancia de los anfitriones, empezó a cobrar 160.000 euros por cada 10 minutos de retraso. Cuatro canciones. Sigue leyendo

Carriles bici en España un asunto pendiente

Bicis en HolandaPaíses como Holanda, Dinamarca o Suecia tienen una cultura de ciclismo urbano muy extendida donde el ciclista tiene a su disposición carriles bici y múltiples aparcamientos para las bicicletas.
En España estamos en pañales. En Suecia , por ejemplo sales a la calle y solo ves bicis por todos lados. Las universidades están atestadas de ellas, y no solo los alumnos van en bici, también los profesores. Nadie es un «pobretón» por usa la bicicleta y lo que sorprende es ver tan poco tráfico rodado en las calles, en un país que es de los más desarrollados del mundo.

Para ello está claro que hacen falta muchos carriles bici, como los que hay en Göteborg por ejemplo, donde se puede acceder a todos los rincones de la ciudad en bicicleta. No solo la bicicleta se emplea para ir a clase o a la universidad, también para ir a trabajar, ir de compras o salir de marcha, dejando las bicicletas en este caso fuera de las discotecas. Sigue leyendo

Los móviles en las aulas y las agresiones

Antes cuando éramos más jóvenes si hacíamos alguna tropelía el objetivo era ocultarlo para evitar las reprimendas, hoy no. El otro día un alumno que habia sido expulsado del centro la emprendía a golpes con un profesor que le había llamado la atención en el centro por estar fumando, y el joven ni corto ni perezoso se lió a golpes con su profesor. Alrededor de ellos había más jóvenes, los amigos del agresor pero ninguno movió un dedo para evitar aquello, uno cogió su móvil de última tecnología y se puso a grabar la agresión.

El profesor no respondió a la agresión porque de haberlo hecho se le habría caído el pelo, así que se dedicó a sortear los golpes y patadas del joven. Cuando el video de la agresión se hizo público (algo cada vez más comun en los telediarios), resulta que la joven que grabó la agresión, negociaba su venta con los periodistas. Estas tenemos. Vemos una paliza, la grabamos y luego la vendemos a cambio de unos euros. ¿Para eso queremos que los niños de 6 años lleven móviles a las aulas?. ¿Para que puedan grabar sus actos violentos o los que cometen sus compañeros?.

Es triste y desgarrador pero parece que vamos en esa dirección. Habría que replantearse la poca capacidad que tienen los profesores para hacerse respetar en las aulas con la ley en la mano. Al final quien se tiene que ir del colegio es el niño agredido,