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Serenísimo asesinato (Gabrielle Wittkop)

Hace tres años leí otra novela de Grabielle Wittkop, El necrófilo, también publicada en Cabaret Voltaire. Una novela algo más corta que la presente. Aquí en este Serenísimo asesinato (traducción de Lydia Vázquez Jiménez) el escenario es Venecia, la ciudad laberíntica. Una ciudad que une al fasto la ponzoña. Se suceden varias muertes de mujeres. El nexo común es siempre el mismo, el marido de todas ellas, un tal Alvise, quien evadirá la realidad en su biblioteca. Lo suyo puede ser mala suerte, o bien ser un gafe, o un asesino en serie. La prosa de Grabielle es tan suntuosa como parca. No rasguña sino que abre en canal a sus personajes, también el lienzo de los cuadros que festonean tanta belleza trágica, con la precisión de un bisturí. Abunda la autora en las elipsis, y va secuenciando la novela, dando saltos en el tiempo y en el espacio. Un ejercicio circense del que disfruto sobradamente. Mecido, cómo no, por las aguas putrefactas de Venecia, que tantos secretos y cuerpos esconden entre los miles de troncos talados que la sostienen en el agua. La resolución de la novela despeja todas las preguntas que flotan en el aire enrarecido. Novela breve y buena.

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El necrófilo (Gabrielle Wittkop)

El anticuario Lucien N, cae en la muerte (mejor: en los muertos) como Narciso en su reflejo. Cadáveres que obtiene de tumbas así profanadas, en París, sin importarle la edad (niños o ancianas) o el sexo de los difuntos, en los que explorará sus orificios y articulaciones, derramándose en ellos. Cuerpos en descomposición, bómbices, luego carroña. Amoríos sin correspondencia en su casa refrigerada. Volcado Lucien en una voluptuosidad escatológica, registrada en su diario. Actividad la suya, no exenta de riesgos. Los cuerpos, ya desechados, los lanza al Sena. Se desplaza luego a Nápoles, el paraíso del necrófilo. Cumple el dictado de su pasión, constata que el cuerpo vivo, no le seduce ni logra extasiarlo. Gabrielle Wittkop hace con un motivo tan repulsivo y reprobable, un ejercicio de estilo, de delicada, seductora, arrebatada escritura.

Cabaret Voltaire. Traducción de Lydia Vázquez Jiménez. 2022. 128 páginas