Simultaneaba la lectura de Los umbrales con La edad experimental de Erri De Luca. Sobre la mesa, en ambos casos, la vejez. En el caso de Erri la suya propia. En Los umbrales de Liliana Muñoz, la vejez es de la su tía abuela Yoli. A pesar de su corta extensión la novela explora una cantidad de temas que nos conciernen a todos. Yoli supera los noventa años y es ahora cuando Liliana comienza a ver el avance de la enfermedad, el devenir en el cuerpo ajeno y tan querido, la memoria intermitente. Liliana, frente a una muerte que puede llegar más pronto que tarde, se faja en un texto que resulta entrañable y conmovedor.
No solo escribe Liliana sobre su relación con su tía abuela, sino también la que mantuvo con su abuela, su madre, padre o hermano. La familia es aquí una comunidad donde cada cual aporta sus dosis de cuidados, pero claramente desbalanceado. El texto se vuelve autobiográfico cuando Liliana comenta algo que me suena conocido: que su vida la ha articulado siempre en torno a la lectura. Que todo lo que no sea leer, supone una interrupción. Ahí entra el trabajo, la familia, los amigos: TODO.
Liliana da cuenta de sus múltiples viajes y mudanzas. Su salida de casa con 18 años de Mérida (en Yucatán), sus continuos retornos a casa, la manera de solucionar los problemas en la distancia, o la manera de compatibilizar la familia y sus amigos. Volver a casa es volver a la familia, al abrazo, al contacto con el cuerpo y la voz tan querida.
El libro mantiene un humor sostenido y el texto resulta alegre, luminoso, y sobre todo vivaz, a pesar de que la enfermedad y la decrepitud están aquí presentes, pero no como sería esperable, sino como un canto a la vida, a un pasado capitalizado y atravesado por la memoria familiar.
Y esas lecturas de la que nos habla Liliana, tienen que aflorar inevitablemente, por eso, en algunos capítulos las reflexiones se cierran recurriendo a esos párrafos que Liliana ha leído y subrayado en otros libros, y que necesita para explicarse lo que siente y piensa. Es otro homenaje más a la literatura y la lectura, que le son consustanciales.
Los umbrales es un texto que he leído con un nudo en la garganta y los ojos vidriosos, donde la naturaleza humana se ve muy bien reflejada y donde toda la emoción se va acumulando en el cielo del estómago, esperando que una buena chaparrada me permita sacarla al exterior, hacia el mapa del rostro.
Los umbrales
Liliana Muñoz
Editorial Tránsito
2026
176 páginas
