Regalos de Navidad
Escrito por El achicador el 22 de December de 2006 en DevaneosCómo cada año en estas fechas, ya está todo montado para que nuestras economías entren en números rojos. La Navidad es la época del despiporre, del despilfarro, de gastar como locos, de fundir la extraordinaria en un plis plas, de tirar la casa (quien tenga casa) por la ventana, de darse un capricho tras otro, de pasear la tarjeta por los centros comerciales, al tiempo que entonamos alegres villancicos que nos hacen sentir en todo su esplendor el Espíritu Navideño.
Los buzones se atiborran de publicidad, con millones de productos que comprar de cara a estas fechas tan señaladas. Los niños ya han hecho la carta a los Reyes (¿no hay posibilidad de mandar un correo electrónico o un SMS?), pidiendo videojuegos, consolas, bicicletas, coches teledirigidos…
Las calles están iluminadas como nunca. Ciudades como Logroño, destinan 500.000 Euros para la iluminación de las calles y eventos Navideños, como los techos de los soportales de la Gran Vía, la fuente de Murrieta y otras tantas así como millones de lucecitas que consumen que no veas, y que suponen otro pequeño paso más a favor del calentamiento global (pero las Navidades no son fechas donde prime la austeridad y por ello las cuestiones medioambientales se dejan para después de las mismas).
Entre las posibles sugerencias a la hora de llevar a cabo las compras de los regalos Navideños, propondría para los jefes, una “planta carnívora”, para la vecina del tercero con cara de malas pulgas un “consolador con mando a distancia”, para los que se siguen sintiendo rebeldes a los sesenta una entrada para ir al concierto de Silvio Rodriguez, para aquellos que pasan de la Navidad y buscan el recogimiento, una entrada para ir al cine a ver El gran silencio, para los que comienzan una relación parejil y están que se encienden al roce, un fin de semana en un parador nacional, a poder ser con SPA, para la suegra “la mejor sonrisa”, para los que odian la Navidad un disfraz de Papa Nöel, para los que les gusta jalar un jamón ibérico de pezuña negra y figura estilizada, a los internaútas una conexión a internet para una década, a los mujeriegos un informe médico que los declaren “adictos al sexo”, para los cornudos algo más de suerte, para los infieles botellas de champán, para las monjas un libro del Papa dedicado, a los políticos cheques en blanco, a los presos paciencia, a los opositores constancia, a los recién nacidos unos padres que les quieran.
