Como suele ser habitual, la realidad supera a la ficción. Esta vez ha sido en el Congreso de los Diputados, donde su señoría, el Sr. Martínez Pujalte, con su actitud burlesca y torrentil que suele ser habitual, se llevó hasta 3 amonestaciones por parte del Presidente, Manuel Marín, lo que supuso su expulsión del hemiciclo.
Se marchó, sí, tras tener que insistirle penosamente en que lo hiciera y siguiendo con su actitud bufonesca, todavía realizó un par de reverencias a la grada y la presidencia antes de salir.
Pujalte ha tenido el dudoso honor de ser el primer Diputado expulsado desde la legislatura Constituyente en 1977. Seguro que se deleitará en su casa viendo el video una y otra vez entre plegaria y plegaria a San Josemaría Escribá de Balaguer.
La expulsión fue correcta:
REGLAMENTO DEL CONGRESO
TITULO IV: De las Disposiciones generales de funcionamiento
CAPITULO OCTAVO: De la disciplina parlamentaria
SECCION 2ª: De las llamadas a la cuestión y al orden
Artículo 104
1. Al Diputado y orador que hubiere sido llamado al orden tres veces en una misma sesión, advertido la segunda vez de las consecuencias de una tercera llamada, le será retirada, en su caso, la palabra y el Presidente, sin debate, le podrá imponer la sanción de no asistir al resto de la sesión.
Lo peor es que el Congreso es lugar habitual de broncas de este estilo, y mucho peores, como el propio Pujalte afirmaba haber protagonizado. Debería todos los diputados reflexionar sobre ello y contenerse un poco o al menos, realizar su trabajo de forma correcta y no marrullera como está siendo en los últimos tiempos.
De momento no se ha confirmado la noticia de que Santiago Segura ha visto las imágenes y está pensando en fichar a Pujalte para protagonizar junto a él Torrente 4, pero podemos estar seguros de que el diputado seguirá haciendo méritos para ello.
Váyase, Sr. Pujalte, váyase.
Enlace | Video de la expulsión