Buffet libre en los hoteles
Escrito por Nostrum el 12 de July de 2006 en Alimentación
Después de las vacaciones en las que se hacen muchos excesos, la alimentación es uno de ellos, comentaré algo acerca de los buffet libre de los hoteles. Es una práctica cada vez más extendida, que en los Hoteles de costa, de las ciudades turísticas (Salou, Benidorm, Calella, Laredo..) y no tan turísticas, los hoteles en lugar de menú, recurran a los buffet libre, de este modo se evitan tener que pagar unas cuantas nóminas de camareros.
En hotel en el que estuvimos en Salou, era buffet libre. Los desayunos copiaban el modelo anglosajón, y a esas horas tempranas de la mañana, ya estaba listo el arsenal de:
huevos fritos, y revueltos, bacón, alubias en salsa de tomate (Baked Beans), salchichas, patatas fritas, zumo de naranaja y tostadas, que conforman el desayuno británico. Además había, tostadas, pan integral, dos clases de mermeladas, mantequilla y margarina, cereales variados, leche fría, café e infusiones. En cuanto a bollería había croissants. Y quien más quien menos se atiborraba de lo lindo.
Luego en las comidas había las sección de vegetales, con tomate, lechuga iceberg, apio, remolacha, pepinillos, cebolletas, aceitunas negras y verdes, algunos días había coliflor gratinada, y ensalidas rusas.
Había variedad de carnes, ya fueran chuletas de cerdo, conejo, muslos o alas de pollo frito, roast-beef, patitas de cordero en salsa…
Los pescados eran algo más flojos. Los cinco días que comí, todos los pescados aunque de apariencia distinta, compartían el mismo sabor, de pescado descongelado. No obstante algún día había algúna sardina a la plancha.
Lo que no faltaba ningún día era la paella, el arroz blanco y pasta (tortellini, rizos, o ravioli) la cual estaba más cocida de lo necesario.
El plato estrella eran las patatas fritas, raro era ver algún plato de algún comensal que no tuviera patatas. Sobre todo los más jovenes se ponían las botas. Pero sin llegar al nivel de Super Size Me
El plato fuerte eran los postres. Por un lado estaban las frutas; nectarinas, melocotones, piñas, peras…. luego había yogures danone (coco, fresa, macedonia, melocotón), la sección de tartas variadas (de cabello de ángel, de nata, todas de fabricación industrial), luego
arroz con leche (que algunos días era sólo arroz pues la leche no estaba presente), y unas tarrinas de helado (vainilla, nata y chocolate)
En cuanto a las cenas, eran mejores que las comidas, pues había más variedad. Funcionaba la plancha en la que el cocinero preparaba huevos fritos, salchichas Frankfurt, crêpes, hamburguesas, pechugas de pollo…y el resto era similar a la comida.
En resumen que una semanita da mucho de sí y que al principio uno se ve desborbado por la amplia oferta, para al final acabar comiendo siempre lo mismo y disfrutar con el pan tostado y un chorro de aceite (de girasol).
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12 de July de 2006 a las 12:33
Para mí lo mejor de los hoteles son los buffetes, porque te pones como el Kiko a comer y luego a la playita a dormir la mona las 2 horas de la digestión debajo de la sombrilla o viendo pasar las gachís en bikini.
Eso es vida.