Archivo por días: 12/09/2018

La ciudadela como conciencia moral

Nosotros somos ciertamente ciudadanos que estamos entregados al Estado, al que debemos obedecer en todo lo que nos mande (el Estado puede disponer de nuestras propiedades y de nuestra vida), sin embargo hay en nosotros un ultimo reducto. Es lo que Goethe llama en una carta la ciudadela que él defiende y en la que jamás debe entrar un extraño. Esa ciudadela es la conciencia moral, esa última instancia que acepta la obligación de odiar o de amar. Rolland se negaba a odiar, a cargar con un colectivo. Él considera un deber irrenunciable del hombre la voluntad de elegir a quien se odia y a quien se ama para no apartar de una patada a una nación entera, o a naciones enteras, donde hay amigos queridos.

Las tres vidas de Stefan Zweig (Oliver Matuschek). Traducción Christina Sánchez.