Archivos del 14 de December de 2006

Pinochet y sus excesos

14 de December de 2006

Ahora que ha muerto Pinochet, mientras unos loan su figura, otros lo vilipendian mientras brindan con cava, para que nadie olvide que el dictador tenía acusaciones pendientes de juicio, de haber dado las órdenes precisas para asesinar o hacer desaparecer a más de 3.000 personas, así como de haberse apropiado indebidamente de 30 millones de dólares, cuya procedencia se desconoce.

Que sus familiares defiendan a Pinochet, alegando que era un hombre bueno, inteligente, disciplinado, un abuelo ejemplar, un lider que limpió el país de marxistas, etc, se puede entender, pues los lazos familiares y los juicios subjetivos van de la mano, pero que políticos como Fraga digan que aunque Pinochet cometió “algunos excesos” durante sus 17 años de dictadura (1973-1990), dejó Chile mejor de lo que se lo encontró el 11 de septiembre de 1973, el día del golpe de Estado me deja pasmado. Que esas 3.000 muertes se consideren “algunos excesos” (que daño han hecho al lenguaje, los crímenes recalificados como “daños colaterales”, de la administración Bush) y no sean objeto de censura y reprobación por parte de un político “democrático” sino algo lógico, comprensible y asumible dentro de un proceso político que exigía ciertos sacrificios, clama al cielo. Sin olvidar que Pinochet accedió al poder vía “golpe de Estado” no con el refrendo de las urnas.

Cuando Fidel Castro muera, espero que los políticos de izquierdas sean justos e imparciales y más allá de sus ideas políticas, tengan presente que Fidel es otro dictador, de izquierdas en este caso, con varios crímenes y desapariciones sobre sus espaldas, el cual tiene hoy encerrados en las cárceles a todo aquel que ose criticar al régimen, en un país, Cuba, donde no existe la libertad de expresión.
Ojalá que Zapatero y su camarilla no cometan los mismos errores que Fraga y no tengan reparos en usar los adjetivos precisos para definir la figura de Castro cuando muera. Castro (el comandante revolucionario) al igual que Pinochet es un dictador, como lo es Teodoro Obiang o Sadam Hussein, como lo fueron en su día el General Franco o Mussolinni.

Los carriles bici en España

14 de December de 2006

Los políticos en sus propuestas electorales siempre gustan de proponer iniciativas que aparentemente son atractivas. En Logroño por ejemplo, donde gobierna el Partido Popular han anunciado su intención de construir varios kilómetros de carril bici.
A mi entender si se quiere reducir el tráfico rodado o evitar los embotellamientos, una solución pasar porque los ciudadanos usemos los transportes públicos, caminemos más o cojamos la bicicleta en lugar del coche.
En algunas ciudades europeas (Göteborg, Amsterdam…), los coches conviven con las bicicletas en igualdad de condiciones. Al lado de los carriles de los coches están los carriles bicis, que recorren toda la ciudad de cabo a rabo.
Las bicicletas se convierten en un económico y limpio medio de transporte, que alivian la contaminación acústica y ambiental.
En España es inconcebible a día de hoy que ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia se planteen hacer un carril bici en arterias principales como la Castellana o la Diagonal. Los Ayuntamientos solo tienen en cuenta los coches a la hora de diseñar sus ciudades.
Muestra de ella es que por ejemplo en Logroño una ciudad pequeña de unos 140.000 habitantes, cuando se aprueban los planes urbanísticos de nuevas zonas residenciales, en ninguna de ellas se contempla la creación de los carriles bicis, cuando sería ese el momento oportuno de hacerlo, ya que el coste de hacer esos carriles bicis a la hora de urbanizar un terreno es menor que hacerlo a toro pasado, cuando es más caro y seguramente ya irrealizable, ya que cualquier alcalde lo tendría muy complicado para vender a la “ciudadanía” que uno de los carriles que hasta entonces era de uso exclusivo para los coches se transformará en carril-bici.

Por ello es mejor hacerlo antes, incluyendo esos carriles en los nuevos planes, porque lo que el PP plantea en Logroño es hacer carriles bici, en zonas periféricas, por los parques de la ciudad, como una forma saludable de hacer ejercicio, pero que en nada va a contribuir a mejorar el caos circulatorio, dado que en ninguna de las calles principales: Gran Vía, Avenida de la Paz, Vara de Rey, Club Deportivo, Avenida de Lobete, Duques de Nájera, va a haber carriles bici, así que en las calles seguirá habiendo el mismo número de coches que antes de la construcción de esos carriles bici, destinados exclusivamente al ocio.

Los únicos que se juegan el tipo cada día (porque coger una bici por la ciudad de Logroño es toda una aventura), son los currantes de raza negra que a primera hora de la mañana usan las bicis, ataviados con buzos fosforitos, rumbo a sus puestos de trabajo.
Supongo que la “lógica electoral” implica que no compensa poner la ciudad patas arriba para crear carriles bici que únicamente usan un centenar de hombres de raza negra, porque otros inmigrantes, como los paquistaníes, sin embargo se desplazan en automóvil. Pero al menos estos ostentan “tasas de ocupación por vehículo” del 100% ya que sus vehículos van siempre ocupados por cinco pasajeros

El cura genocida

14 de December de 2006

En 1994 tuvo lugar en Ruanda una carnicería de proporciones escandalosas. Ese año a “machetazo limpio” un millón de personas perdieron la vida (más que durante la Guerra Civil Española) en la guerra mantenida entre los hutus y los tutsis. Es sabido que las guerras en África importan poco o nada, de ahí que aún habiendo muerto un millón de personas en menos de un año, lo que arroja un saldo de 2.800 muertos diarios, apenas tuvo eco en la televisión, salvo alguna conexión en directo en la que se veían cuerpos mutilados desparramados por los suelos . ¿Cuántos libros se han escrito al respecto, sobre esa guerra civil acaecida en Ruanda?.

Está claro que no todos los muertos son iguales. No es lo mismo, y así se constata todos los días en los medios de comunicación, la muerte de un marine americano en una “misión de paz o preventiva” que la de mil negros en África.
Una Tribunal de la ONU condenó ayer a Athanase Seromba un sacerdote católico, a 15 años de prisión, por ordenar que unas máquinas excavadoras aplastaran una iglesia en la que se escondían 2.000 personas de etnia tutsi que eran perseguidos por milicias de etnias hutus que les asediaban fuera con machetes.
El cura genocida habló con el conductor de la excavadora, diciéndole cuando comenzar la demolición y que partes eran las más débiles.
Tras derrumbarse el tejado, los hutus remataron a machetazos a los supervivientes.