OT ya no es el cuento de hadas de las temporadas pasadas. En el jurado, uno de sus miembros, Risto Mejide repantingado en la silla, con pose chulesca y ocultando los ojos detrás de unas gafas de sol, se despacha a gusto con los triunfitos de la Academia.
Risto va donde duele y es el encargado de rasgar el papel rosa que envuelve el formato televisivo. La vida es jodida, el palo de un gallinero dicen otros, y este señor lo que hace es darle unos guantazos verbales a los triunfitos.
Así consigue bajarlos de la nube en la que viven. Si hace un mes eran unos perfectos desconocidos, muy probablemente cuando termine el programa la mayoría de los concursantes de operación triunfo tendrán que volver a sus ocupaciones anteriores y solo alguno de ellos logrará hacerse un hueco en la música, publicar algún dico y venderlos.
El jurado borde en estos programas espectáculo, es como el poli bueno-poli malo de las películas de policías. Risto Mejide se lo ha montado bien. Ha generado expectación con su tono chulesco y ya aparece incluso en las portadas de algunas revistas junto a su novia, como si de un “famoso” más se tratara.
Entre las frases de Risto Mejide se encuentran estas:
1) “Me da igual cómo has cantado, lo que me interesa es si detrás hay un producto que se puede vender. Veo una voz y una persona pero, sinceramente, no veo un producto. (a José Antonio).
2) Tu futuro puede ser firmar un contrato por tres discos del que sólo grabes uno, hacer una gira con otros dos triunfitos porque solo no llenarías ni un geriátrico, o acabar muriendo de viejo a los treinta años versionando a La Década Prodigiosa” (a José Antonio). (more…)