Los pederastas en la Iglesia
6 de December de 2006Si la Iglesia cada vez está más alejada de los problemas de gente, con menos vocaciones que nunca, debiendo recurrir a mano de obra suramericana para lograr que no se cierren ciertas congregaciones religiosas, hechos como la pederastia en la Iglesia, poco ayudan a mejorar la imagen que la gente tenemos de esta institución.
La Iglesia, su alta jerarquía, comenzando por el Papa Benedicto XVI debían purgar y expulsar de la iglesia a todo aquel cura que se demuestre que ha abusado de niños o niñas o haya cometidos actos sexuales con menores. La Iglesia desgraciadamente mantiene una postura muy tibia, que abunda en la comprensión más absoluta, sin el menor atisbo de autocrítica.
“Son humanos” decía el Papa, al respecto y “cometen errores”. Los que no somos curas si “cometemos errores”, curiosa forma de definir la “pederastia”, nos mandan a la trena una temporada para que nos rehabilitemos socialmente. La Iglesia por contra, cuando saltan casos probados de pederastia, logra a través de acuerdos millonarios acallar las voces de los damnificados y que su imagen no se vea afectada en demasía.
Mientras el actual Papa sea tan condescendiente con los actos de estos curas pedófilos, esta práctica desgraciadamente no se erradicará nunca.
