Archivo por días: 30/11/2006

Toda la información sobre el Polonio 210 síntomas

El polonio 210 es un elemento radiactivo tóxico que existe de forma natural en el ambiente en concentraciones muy bajas y que está presente también, por ejemplo, en el humo del tabaco. Las radiaciones que emite son de corto alcance y tienen poco poder de expansión a distancia (se transmite a muy pocos centímetros y con muy poca capacidad de penetración) y sus efectos pueden producirse por ingestión, por inhalación o a través de heridas abiertas. La posible contaminación no se transmite de una persona a otra. La detección de contaminación en humanos se realiza a través de análisis de orina enlaboratorios especializados.

Los síntomas iniciales de la exposición alta al polonio 210 son náuseas, vómitos, diarrea, salivación excesiva y deshidratación. En los siguientes días, a estos síntomas se añaden fatiga importante, fiebre y tensión baja

María Antonia Iglesias presenta en Logroño su libro Maestros de la República

La periodista María Antonia Iglesias presentó en Logroño el 29 de noviembre, en “El Ateneo” su libro “Los maestros de la República”. Como dijo la autora, comenzaba en Logroño, su gira de “bolos”, con la que se iba a patear toda España presentado su libro, ante el aluvión de peticiones requiriendo su presencia.

En diez capítulos, cada uno cuenta una historia de un maestro, cuyos prólogos han escrito gente como Luis Mateo Díez, Manuel Vicent, Almudena Grandes, Javier Cercas entre otros, María Antonia expone el trato que sufrieron los maestros republicanos, de los cuales se estima que unos 25.000 fueron represaliados y al menos 500 fueron asesinados.

La periodista durante una hora de intervención comentó algunos pasajes del libro: cómo los franquistas quisieron cortar la columna vertebral que la República había puesto en marcha, a través de una revolución educativa y unos planes pedagógicos que llevaban el conocimiento y la cultura al pueblo más recóndito de España.

Contaba como algunos de estos maestros de escuela, con un sueldo de miseria, de ahí la frase “paso más hambre que un maestro de escuela” (que la República enmendó aumentándolos) dedicaban parte de su mísero salario para poder comprar unos zapatos a sus alumnos, los cuales acudían a la escuela descalzos, o aquel maestro que se iba a Alemania en el verano para luego de vuelta a la escuela, con todo lo aprendido, poner en marcha un sistema que permitiría integrar a los sordomudos a fin de que estos pudieran recibir la misma educación que el resto de los alumnos. Sigue leyendo